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Fandanguillo, danza y canto típicos de Cojedes

Bailadores y joroperos. San Carlos. Municipio San Carlos. Foro de la Diversidad Cultural 2012

El fandanguillo es una danza derivada del fandango español, herencia de los europeos durante la Colonia. Al paso de los años esta manifestación fue adquiriendo matices regionales, al mezclarse con el joropo llanero. Hoy se consolida como una danza en pareja con versos improvisados. 

Nombre: Fandanguillo, danza y canto.

Fecha: tradición colonial, se rescató a mediados del siglo XX.

Lugar: Tinaquillo, San Carlos del estado Cojedes.

Tipo de patrimonio cultural:  Intangible / tradiciones.

Historia
Descripción
Valores patrimoniales
Situación actual
Ubicación
Fuentes consultadas

Historia

Una variante del ancestral joropo llanero es el fandanguillo, antigua manifestación de canto y baile que se rescató a mediados del siglo XX desde el Ateneo de Macapo, poblado del municipio Lima Blanco de  Cojedes, estado de los llanos centroocidentales de Venezuela.

El Instituto del Patrimonio Cultural, IPC, registra en el catálogo patrimonial relativo a Cojedes que esta expresión folclórica «es una danza derivada del fandango español, herencia de los europeos durante la Colonia. Al paso de los años esta manifestación fue adquiriendo matices regionales, al mezclarse con el joropo llanero».

La referencia más antigua en la región cojedeña, según el IPC, se remonta a principios del siglo XIX, específicamente en 1803, cuando el padre José Damián Acosta, en su condición de cura párroco de El Baúl, deja constancia de la práctica y conformación del fandango.

Otra importante descripción de la que se dispone es el testimonio dejado por el viajero alemán Karl Ferdinand Appun, a comienzos de la Cuaresma de 1849, publicada con el título En los trópicos, por la Universidad Central de Venezuela en 1961. Allí habla de un baile presenciado en la comunidad de El Pao, practicado al aire libre, en el que alternaban los bailadores y los músicos:

La orquesta estaba compuesta por un arpa, una guitarra y dos maracas, mientras que la vestimenta de los llaneros la componía un saco y pantalones de cuero; los peones vestían con camisas blancas y pantalones cortos; los arrieros con sacos cortos y coloreados, además de pantalones anchos, adornados con cintas en las rodillas y las pantorrillas desnudas, envueltas en polainas, cubiertas con botones.
Las muchachas, por su parte, vestían vestidos cortos y claros, flores rojas y blancas en el cabello, que iba a su vez rizado o tejido en trenzas. Los bailes, recuerda el viajero alemán, no se asemejan a las danzas giratorias europeas, sino que eran ejecutadas generalmente por los bailadores en el mismo lugar, agitando las piernas al compás, pataleando, pisando y brincando.
Finaliza diciendo que solo en algunas danzas, como el fandango, el bolero, el zapatero o el mare-mare los bailadores se mueven por la sala. Estos datos han contribuido para establecer la vestimenta de las coreografías ejecutadas por los danzantes en la actualidad: el pantalón de los caballeros a la rodilla y la camisa blanca, así como también el vestido corto de las mujeres mejor conocido como camisón campesino-, al igual que el trenzado o crinejas y las flores rojas o blancas en el cabello.
Si bien el documento deja evidencia de que el origen del fandanguillo no se remonta a las cayapas -organización de pobladores para ayudarse mutuamente en las faenas del conuco, que al concluir el dueño de la casa ofrecía una fiesta como recompensa o acción de gracias, amenizada con músicos-, pero que sí contribuyeron a su permanencia en el tiempo.

El IPC refiere que «en el siglo XIX se le identificaba como fiolis o fandango, según se desprende de los documentos que reposan en el archivo del concejo municipal de Tinaco, donde se refleja que los lugareños vieron en esos bailes una actividad rentable, por lo que comenzaron a realizar las cantinas, fiestas semejantes a una feria, las cuales se prolongaban todo un fin de semana y se llevaban a cabo durante todo el año, siendo la Pascua y Año Nuevo las más notables.

En ellas tomaban carato de maíz y aguardiente claro, mientras que los comerciantes vendían dulces de cajúa, cabello de ángel, batata, lechosa, arroz con coco y pan de horno. Los juegos que disfrutaban eran el bolón, la batea y las peleas de gallo.

Durante el siglo XX la danza sufrió un fuerte bajón en su práctica, hasta finales de la década de 1960, cuando por iniciativa de la gobernación de Cojedes se intentó revitalizarla, pero con sentido académico, donde la danza, la coreografía y la música era ensayada, lo que le restaba la improvisación esencial a la manifestación».

Rescate del fandanguillo

Pasaría casi un siglo para que cultores e investigadores del folclor llanero rescataran esta manifestación. Cronistas afirman que en 1959 el Ateneo de Macapo se encarga de rescatar esta manifestación popular cojedeña, que se consolidó por su misma dinámica de cantos improvisados en pareja que se van sucediendo a medida de que entran y salen del baile.

Esta labor es recogida por el IPC en el aludido documento recopilatorio: «por iniciativa del profesor Ramón Hernández, investigador de las tradiciones culturales cojedeñas, este género de música y danza retomó su ejecución tradicional en las comunidades de Valle del Río, Mango Redondo y Potrero Largo, donde también existen referencias de su práctica en tiempos pasados».

El proyecto presentado por el investigador recibe el apoyo de las instituciones culturales del Estado, materializado en recursos para reanimar la danza popular, «lo que se evidencia en la transferencia del saber popular a las nuevas generaciones».

Descripción

Video de la Fundación Taller de Tradiciones Tinaquillo. Subido a Youtube el 10 de febrero de 2008.

Violín, cuatro y maracas son los instrumentos utilizados tradicionalmente para acompañar los versos improvisados de esta colorida y alegre derivación del fandango español y su mezcla con el joropo llanero.  

Documenta el IPC que «la ejecución de la música, el canto de las bombas como se le llama a los versos que cantan durante la presentación y la danza involucra a gente de todas las edades, además de la confección de los típicos atuendos y el desarrollo de la coreografía».

En la actualidad la danza del fandanguillo puede ser ejecutada por un número de parejas que varía entre cinco y ocho.

Se inicia con las mujeres puestas en fila, al igual que los hombres. La danza consta de tres ritmos musicales y comienza con un vals o pasodoble, lo que permite a los hombres invitar en forma ordenada a su pareja, luego la siguiente y así sucesivamente.

En esta invitación el hombre se ubica al frente de la mujer, se quita el sombrero, baja la cabeza y echa un pie hacia atrás, mientras las mujeres que se encuentran en las esquinas se toman la punta de cada lado de la falda y baja un poco su cuerpo. Posteriormente la pareja sale a bailar haciendo un círculo y danzando al ritmo de vals o pasodoble, ritmo que es interrumpido bruscamente por las notas de un joropo.

Luego se paraliza la música, para dar oportunidad a cada pareja de decir sus bombas, que consisten en versos octosílabos improvisados, en los que los temas del amor y el desengaño cortés son típicos. Primero lo hace el hombre, y luego la mujer. Al culminar, las parejas dan una vuelta al ritmo del joropo y después se paraliza nuevamente la música para que continúe la pareja siguiente.

El baile finaliza con un merengue, en el cual los integrantes se ponen en una fila, agarrados de las manos, bajan la cabeza y se ubican al frente de los espectadores. Un ejemplo de bombas son los siguientes versos:

Hombre: Allá arriba en aquel cerro / Tengo una piedra babosa / Donde se lavan la cara / Las muchachas buenamozas

Mujer: Si me lo dices a mí / Te lo voy a respondé / Ayer pensé que te vi. / Hoy te vine a conocé.

Valores patrimoniales

Fandanguillo en una presentación escolar. Estado Cojedes. Foto Foro Diversidad Cultural.

Esta es una de las manifestaciones más vistosas e importantes de Cojedes, por incluir canto, baile, indumentaria y la creatividad de improvisación de los participantes.

El IPC la registró como patrimonio cultural de la nación en el Catálogo del patrimonio cultural venezolano 2004 – 2010. Estado Cojedes, municipio San Carlos.

Situación actual

Niños mantienen la tradición del fandanguillo. Foto en el blog Viva El Llano, 2008.

La transmisión de esta danza folclórica goza se garantiza con el traspaso generacional, pues es una manifestación que se difunde desde las instituciones culturales del estado Cojedes y se fomenta en las escuelas a través de eventos escolares y fiestas tradicionales del municipio San Carlos y otros poblados de Cojedes.

Es particularmente activa durante eventos y encuentros folclóricos, así como en celebraciones como la Navidad y el Año Nuevo.

Ubicación

San Carlos, Estado Cojedes.

Fuentes consultadas

Catálogo del patrimonio cultural venezolano 2004-2010. Estado Cojedes, Municipio San Carlos. Instituto del Patrimonio Cultural, 2010.

El fandanguillo!!!!!!!!. En el blog Viva El Llano, 21 de junio de 2008. Consultado el 16 de agosto de 2019.

Fandanguillo. En Youtube por la Fundación Taller de Tradiciones Tinaquillo, 10 de febrero de 2008.

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