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«El atleta» que Francisco Narváez eternizó en la UCV

El Atleta de Francisco Narváez, talla en piedra caliza de Cumarebo, 1951,Estadio Universitario, UCV. Fotografía Luis Chacín, 2016.

El atleta de Francisco Narváez, talla en piedra caliza de Cumarebo, 1951. Estadio Universitario, CUC – UCV. Foto Luis Chacín, 2016.

La escultura El atleta fue realizada en 1951 por Francisco Narváez en piedra de Cumarebo. Integra la colectiva Síntesis de las Artes Mayores de la Ciudad Universitaria de Caracas, reconocida por la Unesco como patrimonio cultural de la humanidad en el año 2000. 

Nombre: El atleta

Autor: Francisco Narváez.

Año: 1951.

Materiales y dimensiones: obra realizada en piedra de Cumarebo. Escala monumental.

Tipo de patrimonio cultural: tangible / mueble / Monumento en espacio público.

Administrador custodio o responsable: Consejo de Conservación y Desarrollo de la Universidad Central de Venezuela, COPRED – UCV.

Historia
Descripción
Valores patrimoniales
Situación actual
Ubicación
Fuentes consultadas

Historia

El atleta (1951) es una escultura el pintor y escultor margariteño Francisco Narváez (1905 – 1982) hizo en piedra de Cumarebo (propia del estado Falcón) a pedido del Arq. Carlos Raúl Villanueva para la Síntesis de las Artes Mayores, colectiva de 108 obras de arte de su obra cimera, la Ciudad Universitaria de Caracas, CUC. Esta, donde se asienta la Universidad Central de Venezuela, fue reconocida por la Unesco como patrimonio cultural de la humanidad en el año 2000.

Villanueva y Narváez

La amistad creadora entre el autor de la CUC y Narváez data de 1935, cuando Villanueva le encarga al artista tres relieves en piedra artificial para la fachada del Museo de Bellas Artes, MBA, y tres para el Museo de Ciencias, inaugurado en 1938.

Narváez es llamado nuevamente por Villanueva en 1943 cuando remodela la Urbanización El Silencio, para cuya plaza principal le encargó dos grupos escultóricos. Fiel a su cosmovisión ancestral, Narváez realiza en piedra artificial sobre una estructura metálica la emblemática fuente Las toninas, contando una antigua leyenda margariteña en plena ciudad de Caracas, en la actual plaza O´Leary (para entonces plaza Urdaneta).

Fotografía: Luis Chacín, febrero 2016.

Grupo escultórico Las Toninas (1945), de Francisco Narváez. Plaza O´Leary, urbanización El Silencio, Caracas. Foto Luis Chacín, febrero 2016.

De hecho, Narváez se convirtió en uno de los artistas nacionales que más acompañó a Villanueva en su cometido de dar un rostro urbano a Caracas.

Palabra de Narváez en la CUC

Era de esperarse que el pintor y escultor aportara su vocabulario plástico al diálogo que Villanueva convocó años luego entre arte, arquitectura, paisaje y persona en la CUC, proyecto que comenzaría a definir en 1948 en los antiguos terrenos de la Hacienda Ibarra. El mismo año en que su amigo se alza con el Premio Oficial de Pintura del IX Salón Oficial.

Allí Narváez expresó su palabra de diversas maneras. Murales, tallas en madera, retratos, pinturas y esculturas de bronce o piedra, como esta de El atleta realizada en 1951, se conjugaron en la colectiva síntesis de las artes que el genio de la arquitectura venezolana del siglo XX materializó en el campus universitario entre los años 1950 y 1957.

El atleta, de Francisco Narváez. Estadio Olímpico de la Universidad Central de Venezuela. Foto Luis Chacín, 2016.

La pieza de gran formato se ubica en la rampa sur de acceso a la tribuna del Estadio Olímpico de la UCV. Desde allí proclama «la referencia a la frontalidad y majestuosidad de las figuras faraónicas de los egipcios» y la cuidada anatomía humana de la estatuaria griega que tanto admiraba el artista insular. Destacando también el trazo geométrico modernista que Narváez le imprimió en una época en la que el abstraccionismo rompía esquemas en Venezuela.

Susana Benko, curadora de una muestra del autor en la Galería Freites de Caracas (2009), refiere que piezas como El atleta o La unión es la fuerza (1939) «mantienen la simplicidad de las líneas que tanto fascinó a Narváez de los egipcios y adoptó de ellos el sentido colosal de las figuras manejando magistralmente la escala. Estas se yerguen como tótems y se imponen ante nuestra mirada».

Quien haya visto de frente a El atleta, eternizado por Narváez en los predios de la UCV, sabe de lo que Benko habla.

Descripción

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El atleta es una escultura monumental de estilizadas formas geométricas que proclaman su fuerza contenida en piedra de Cumarebo.

En la biografía de Narváez publicada en el portal Wikihistoria del Arte Venezolano se refiere que esta pieza «marca un punto culminante en su proceso de depuración; la figura, muy estilizada, está resuelta con grandes planos geometrizados y esquematizados, y se aleja del realismo figurativo de sus piezas anteriores».

Valores patrimoniales

Francisco Narváez retratado por Paolo Gasparini.

La escultura El atleta supone un punto de inflexión donde partió el maestro a búsquedas más cuasi abstractas con las que “consolidó la modernidad escultórica en Venezuela”, a criterio del doctor en arte José María Salvador.

Benko diferencia entre los artistas venezolanos que en la década de los 40 del siglo pasado se volcaron hacia el realismo social en una obra de marcada orientación política, y Narváez, quien «en cambio optó proseguir en una investigación más radical de su lenguaje escultórico, haciéndose cada vez más abstracto, atraído por las sensualidades de la materia y en la creación de formas y volúmenes orgánicos y sinuosos».

En este gesto de amor por el material que contiene las formas se inscribe la rotundidad de El atleta, una obra que resume:

1) La formación académica del artista desde la que admiró la figura humana en la escultura clásica griega y egipcia; 2) su paso por París (entre 1928 y 1931) donde nadó en las aguas contemporáneas del arte mundial (Rodin, Bourdelle, Arístides Maillol, Picasso, Brancusi, Henri Laurens, Henry Moore, Jean Arp, Pablo Gargallo); y 3) la identidad, venezolana, americana, omnipresente en el universo plástico de Narváez.

Situación actual

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En regular estado de conservación. La obra presenta ennegrecimiento  producto de la mugre y el hollín, así como su degradación material. El Estado venezolano no mantiene una política de preservación de ese patrimonio de la humanidad. Actualmente no se le otorga a la UCV un presupuesto especial para conservar la CUC, pese a tener la más alta categoría patrimonial del planeta.

La asfixia presupuestaria que sufre la UCV impide un mantenimiento permanente por parte del COPRED-UCV, ente custodio de la colectiva Síntesis de las Artes Mayores.

A esto se refiere Paulina Villanueva, hija de Carlos Raúl Villanueva y presidenta de la Fundación Villanueva en el reportaje Ciudad Universitaria de Caracas, maravilla amenazada, que publicáramos el 25 de julio de 2017: «La UCV tiene bastantes enemigos internos que afectan su estabilidad, pues tumban paredes, cambian puertas, remodelan espacios. En la actualidad no hay desde el Estado alguna política de conservación, y lo peor es el odio que tienen los personeros del Gobierno frente a la universidad.

Ubicación

Complejo deportivo de la Universidad Central de Venezuela, UCV, Ciudad Universitaria de Caracas. Municipio Libertador, Caracas.

Fuentes consultadas

Benko, Susana. Francisco Narváez: pintor con alma de escultor. Catálogo de la exposición Francisco Narváez 2009, de la Galería Freites. Consultado el 5 de septiembre de 2019.

Fuente de Las Toninas de Francisco Narváez. En IAM Venezuela. Consultado el 5 de septiembre de 2019.

Narváez, Francisco. En Wikihistoria del Arte Venezolano. Consultado el 5 de septiembre de 2019.

Sarmiento, Mabel. La Ciudad Universitaria de Caracas, maravilla amenazada. En IAM Venezuela, 25 de julio de 2017. Consultado el 5 de septiembre de 2019.

Investigación: Nilda Silva Franco, @nildasilvaf. Periodista.

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