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«La Virgen de la Leche», una joya del siglo XVI en Caracas

La Virgen de la leche, colección del Museo de Bellas Artes de Caracas.

La Virgen de la Leche, colección de la Fundación Museos Nacionales.

«La Virgen de la Leche» es una obra del llamado Círculo de Amberes (región de Flandes), a inicios del siglo XVI. Corresponde con un período de suma relevancia en el desarrollo, producción e influencia del arte occidental. La joya pertenece a la Fundación Museos Nacionales y se encuentra en el Museo de Bellas Artes

Nombre: La Virgen de la Leche

Autor: Anónimo flamenco (Círculo de Amberes)

Año: inicios del siglo XVI

Técnica y dimensiones: témpera y óleo sobre madera. Mediano formato (71,3 x 55 cm x 5 mm sin marco).

Tipo de patrimonio cultural: Tangible / mueble

Ubicación: Museo de Bellas Artes, plaza de Los Museos, Parque Los Caobos, Bellas Artes, Caracas, Distrito Capital.

Administrador custodio o responsable: Fundación Museos Nacionales / Museo de Bellas Artes, Caracas.

Historia
Descripción
Valores patrimoniales
Situación actual
Ubicación
Fuentes consultadas

Historia

La Virgen de la Leche, como veremos a continuación, es una pintura que merece mención especial por haber sido objeto de una interesante investigación histórico-documental realizada por Anna Gradowska en el Museo de Bellas Artes de Caracas durante los años ochenta. El estudio la condujo a atribuir la autoría de la obra a un autor distinto del que originalmente se creía que había sido su creador.

En principio, la pintura fue adquirida por el Museo de Bellas Artes a la Galería G. P. Leggonier en París, en 1948. La pieza ingresa con el nombre Virgen con fondo de paisaje, atribuida al Maestro de Amberes (1498 – 1520). Posteriormente, como resultado de un estudio comparativo desarrollado por Gradowska, en 1989, con la obra Virgen con el Niño, de Bernard van Orley (ca. 1492 – 1542), perteneciente a la colección de los esposos Altamirano-Otero Silva de Caracas y con Madonna che allatta il Bambino presso una fontana, del mismo pintor, propiedad de la Pinacoteca Ambrosiana de Milán, la investigadora concluye que la pintura Virgen con fondo de paisaje también es de la autoría de Bernard Van Orley (o de su taller). Por esa razón Gradowska sugiere modificar el título original de la pieza por el de Virgen de la leche y que se le otorgue la nueva atribución al mencionado artista. Por consiguiente, el museo aceptó el planteamiento de la investigadora y se realizó el cambio.

No obstante, para tratar de confirmar las conclusiones preliminares de Gradowska, Christel Nouviale, investigadora del Museo de Bellas Artes, emprende en 1999 un estudio de carácter clínico y académico en conjunto con un equipo multidisciplinario de expertos en cada área [1].

El estudio clínico consistió en la realización de radiografías, una reflectología infrarroja (IR), fotografías de florescencia visible con radiaciones ultravioleta (UV) y un examen químico con microscopio electrónico de barrido. Por su parte, el estudio académico se concentró en un análisis iconográfico del arte cristiano del siglo XV y XVI, así como en la comparación de obras de los principales exponentes del período que tuvieran similitud con la obra del Museo de Bellas Artes. De igual forma, se concretó un estudio de la composición y el espacio pictórico y de los colores, las pinceladas y el modelado.

Como resultado de los estudios llevados a cabo, la investigadora Christel Nouviale logra desestimar a Bernard van Orley como autor de la pintura referida. En su lugar, esta sugiere atribuir la autoría a un pintor anónimo del Círculo de Amberes, creador activo hacia comienzos del siglo XVI. Por otro lado, hasta el presente la pieza se mantiene con el título La Virgen de la leche.

[1] Este estudio se encuentra ampliamente detallado en el texto La Virgen de la Leche: sus últimas revelaciones (un estudio de autoría), publicado por el Museo de Bellas Artes en 1999.

Descripción

En cuanto a sus características, tenemos que La Virgen de la Leche es una obra de mediano formato (71,3 x 55 cm x 5 mm sin marco) realizada con témpera y óleo sobre madera a principios del siglo XVI por un pintor anónimo perteneciente al Círculo de Amberes, como ya se explicó.

El óleo muestra a una Virgen que ocupa todo el espacio central de la superficie pictórica sobre la cual recae la fuente de luz principal.

Fragmento de La Virgen de la leche, se observa el dulce cruce de miradas de la madre y el niño. Colección del Museo de Bellas Artes de Caracas.

Fragmento de La Virgen de la Leche, destaca el dulce cruce de miradas de la madre y el niño. Museo de Bellas Artes de Caracas.

La Virgen se encuentra sentada plácidamente “en una postura de humildad” (22) sobre un prado, a la vez que mantiene al Niño Jesús en su regazo. La criatura se muestra desnuda, solo cubierta con una manta que permite observar su aspecto saludable y su rostro calmado. Entretanto la Virgen, quien tiene “la cabeza aureolada de finos rayos dorados” (ídem) lo mira con dulzura mientras toma el seno derecho con sus dedos índice y medio abiertos en V para ser ofrecido al niño quien la mira de lado.

Otro aspecto a señalar es que ambos tienen la tez muy blanca, lo que determina que sea muy llamativo el fuerte color rojo del amplio ropaje de múltiples pliegues que cubre a la Virgen. La enorme tela que la envuelve abarca toda la superficie inferior de la escena. Además, la luz y la sombra permiten que se observe en detalle sus formas sinuosas.

Ahora bien, detrás de estos personajes principales representados se observan diversos elementos en una escala bastante menor que hacen ver la imagen desproporcionada. Sin duda, esa diferencia propicia que resalte en especial la presencia de la Virgen y del Niño. Esta composición “entre las figuras y el paisaje da la sensación de dos espacios sin relación entre ellos: la Virgen y su Hijo parecen estar pintados delante de un decorado” (27).

El paisaje de fondo, desproporcionado, hace resaltar la imagen de la La Virgen de la leche. Colección Museo de Bellas Artes.

Fragmento de La Virgen de la Leche. El paisaje de fondo, desproporcionado, hace resaltar la imagen de la Virgen y el Niño.  Colección Fundación Museos Nacionales.

Específicamente se observa un paisaje de fondo que muestra hacia la izquierda superior una montaña lejana. Luego de esa montaña hay una franja de espeso follaje muy verde de extremo a extremo de la imagen. Delante de esa vegetación se encuentra un grupo de edificaciones de diversos niveles de altura y bastante complejidad arquitectónica, tal como lo deja ver la cantidad de minuciosos detalles que ofrece la pintura (ventanales, arcos, escaleras, adornos, columnas). Se trata de una ciudad indeterminada pero que demuestra avances en las artes de la construcción.

Así pues,

el edificio de la parte derecha del fondo es una alta construcción de piedra, de plano circular, en la cual se mezclan elementos medievales y renacentistas (…) Podemos reconocer a la vez contrafuertes y ventanas gemelas, características del estilo románico, así como cartuchos esculpidos en bajorrelieve, reminiscencia de la Antigüedad y nuevo registro decorativo del Renacimiento (ídem).

Por otro lado, a la izquierda de la Virgen hay una fuente de agua alimentada desde lo alto por una escultura de un ángel y un hombre con sombrero sentado de espaldas en el borde sirviéndose de ella; mientras que a la derecha de la Virgen aparece un camino por el que se traslada la figura de un personaje masculino alado (un arcángel) que porta un plato con alimentos.

Valores patrimoniales

Amberes, ubicada en Bélgica, fue una ciudad muy importante a principios del siglo XVI desde el punto de vista del cada vez más creciente desarrollo económico y cultural de toda la región de Flandes. De hecho, esta pasó a ser “uno de los más importantes centros artísticos de Europa”, por lo que “la demanda de obras pictóricas aumenta considerablemente, favoreciendo la consolidación de la profesión de pintor” (30), de acuerdo con Nouviale (1999).

En tal sentido, surgieron una cantidad de talleres de pintores donde se producían obras en gran número para abastecer el mercado local y europeo, en especial de España, Alemania, Suecia y Dinamarca. Es por eso que bajo la denominación de “Círculo de Amberes” se agrupan los diferentes talleres y se da a conocer la procedencia de las pinturas creadas en estos centros pictóricos de la ciudad.

Es necesario señalar que en la producción de las pinturas participaban tanto los maestros pintores como los ayudantes y aprendices. Por lo general, la mayoría de las piezas no tenían un autor específico y no estaban firmadas. Solo ciertas obras pasaban a ser reconocidas como propias del maestro pintor de determinado taller.

Así pues, la importancia de La Virgen de La Leche radica en el hecho de que su procedencia y fecha de producción corresponde con un período de suma relevancia y prosperidad en el desarrollo, producción e influencia del arte occidental.

En cuanto a los pintores, afirma Nouviale que “En este contexto muy favorable, los artistas flamencos del siglo XVI ven su estatus definirse y elevarse” (ídem).

La Virgen de la Leche en la muestra Exposición Coleccionismo II. Documentos y relatos. De cara a un nuevo tiempo (1938-1959). Foto Luis Chacín.

La Virgen de la Leche en la muestra Exposición Coleccionismo II. Documentos y relatos. De cara a un nuevo tiempo (1938-1959). Foto Luis Chacín.

De esta forma, la adquisición de La Virgen de La Leche fue muy importante, pues pasó a formar parte de la Colección de Arte Europeo Medieval y Moderno como una pieza representativa de una etapa prestigiosa del arte de su época. Por tal motivo se enriquece nuestro patrimonio artístico y cultural, a la vez que pone al alcance del público nacional cientos de años de historia universal. Cabe señalar, además, que el Museo de Bellas Artes de Caracas es un museo que se caracteriza por albergar obras del arte universal y de todos los tiempos.

Situación actual

La Virgen de la Leche forma parte de la colección de la Fundación Museos Nacionales y desde su adquisición en 1948 ha permanecido bajo el resguardo y conservación del Museo de Bellas Artes. En esa institución la obra está catalogada dentro de la Colección de Arte Europeo Medieval y Moderno. En la actualidad la pintura se encuentra bajo óptimas condiciones de conservación e integridad.

Desde 1952 La Virgen de la Leche ha participado en numerosas exposiciones. La más reciente data de 2017 cuando fue exhibida con motivo del centenario del Museo de Bellas en una muestra titulada El lugar de las imágenes. Colección de Arte Europeo, siglos XV al XIX.

Fundación Museos Nacionales. El lugar de las imágenes. Colección de Arte Europeo. Video en Youtube de la Fundación Museos Nacionales, 23 de agosto de 2016.

Ubicación

Museo de Bellas Artes, Plaza de los museos, Parque Los Caobos, Bellas Artes, Caracas, Distrito Capital.

Fuentes consultadas

Fundación Museos Nacionales. El lugar de las imágenes. Colección de Arte Europeo. Video en Youtube de la Fundación Museos Nacionales, 23 de agosto de 2016. Consultado en abril de 2019.

Museo de Bellas Artes. Colecciones del Museo de Bellas Artes (pintura, escultura, instalaciones, videoarte, tapices). Volumen I. Museo de Bellas Artes, Caracas, 2005.

Nouviale, Christel. La Virgen de la leche: sus últimas revelaciones (un estudio de autoría). Museo de Bellas Artes, Caracas, 1999.

Investigación: Evelyn Castro, @evecastro710. La autora es Lic. en Letras, con especialización en gestión sociocultural. Actualmente coordina el trabajo editorial en la Universidad Simón Bolívar, Caracas.

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