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“Una flor para el desierto” vuelve a bailar con el viento

La obra, un ensamblaje en aluminio y acero, fue creada por Alejandro Otero en 1985. Está ubicada en la zona de Parque Central y los museos. El Cencrep hizo una intervención de conservación que le devolvió la movilidad a la escultura.

Norberto J. Méndez @norbertojmendez. 5/12/2018.

Una flor para el desierto reinicia su danza con el viento tras los trabajos del Centro Nacional de Conservación y Restauración Patrimonial, Cencrep. La obra del artista plástico Alejandro Otero fue intervenida en noviembre pasado por conservadores de varios museos nacionales, coordinados por la referida institución cultural del Estado.

Una flor para el desierto (Alejandro Otero, 1985) es una emblemática escultura urbana de Caracas. Foto Luis Chacín, noviembre 29 de 2018.

Una flor para el desierto (Alejandro Otero, 1985) es una emblemática escultura urbana de Caracas. Foto Luis Chacín, noviembre 29 de 2018.

Una flor para el desierto (1985) es un ensamblaje en aluminio y acero que suma más de tres décadas de historia. En 2001 pasó a integrar el conjunto conformado por el Parque Central, el Hotel Alba Caracas (otrora Caracas Hilton) y la zona de los museos.

Ingrid Lozano, jefa especialista de Reparación de Esculturas del Cencrep, explicó en conversación telefónica que “lo que se hizo con la obra no fue una restauración, hablamos de intervención de conservación. El objetivo principal de la intervención de conservación fue restituir la movilidad de la estructura”.

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A lo largo de dos semanas se desarmó completamente la escultura para revisar los mecanismos. Lozano recordó que la obra estuvo inicialmente colocada en una plaza interna del conjunto de Parque Central en la Torre Oeste. Para el período 2000-2001 se decidió mudar a su ubicación actual, un espacio con mayor tránsito de personas. Desde esa fecha al momento, no había recibido ningún tipo de mantenimiento.

Las aspas de Una flor para el desierto (Alejandro Otero, 1985) serán restauradas, según anunció el Cencrep. Foto Luis Chacín, nov. 29 de 2018.

Falta de grasa, cintas magnéticas y hollín interrumpieron la rotación de Una flor para el desierto. Caracasa. Foto Luis Chacín, 29/112018.

“Se revisaron todas las aspas, encontramos que hacía falta grasa en los mecanismos y había cintas magnéticas de casettes y hollín, que afectaban el movimiento. Tras finalizar el trabajo, la pieza recobró su movilidad, ya está rotando por la acción del viento”, relató Lozano.

Una flor para el desierto integra el entorno de Parque Central y los museos, en Caracas. Foto Luis Chacín, nov. 29 de 2018.

Una flor para el desierto integra el entorno de Parque Central y los museos, en Caracas. Foto Luis Chacín, noviembre 29 de 2018.

Una flor para el desierto, obra de Alejandro Otero en plena intervención de conservación para restituir su movilidad. Foto Luis Chacín, noviembre 12 de 2018.

Una flor para el desierto fue intervenida por conservadores de varios museos. Foto Luis Chacín, 12/11/2018.

En la intervención de Una flor para el desierto participaron, bajo la dirección del Cencrep, los conservadores de varios museos: Museo de Artes Visuales Alejandro Otero, Museo de la Estampa y del Diseño Carlos Cruz Diez, Museo de Arte Contemporáneo de Caracas y Museo de Bellas Artes.

Lozano acotó que en el futuro habría que realizar otra intervención más profunda, por ejemplo en el área de las aspas.

Además de la intervención de la obra, está previsto un remozamiento de la plaza donde está situada. El Cencrep está colaborando también con la limpieza de la placa que identifica la obra.

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Una flor entre Los Ángeles y Caracas

El usuario de Flirck Johnny Gomes refiere que “la estructura recibe su nombre por una semejanza que advirtió el artista Alejandro Otero entre las ciudades de Los Ángeles y Caracas. ‘Pensando en esa posibilidad del paisaje y oyendo un día hablar del desierto de California pensé que podía ser Una flor para el desierto’, declaró el venezolano al inaugurar la pieza. La pieza consiste en una estructura cilíndrica ensamblada en aluminio y acero. Vista desde la parte inferior, la estructura se mimetiza entre los colores y la formas del entorno”.

Una flor para el desierto (Alejandro Otero, 1985) está entre Parque Central, el Hotel Alba Caracas y los museos, Caracas. Foto Luis Chacín, nov. 29 de 2018.

Una flor para el desierto (Alejandro Otero, 1985) está entre Parque Central, el Hotel Alba Caracas y los museos, Caracas. Foto Luis Chacín, nov. 29 de 2018.

La escultura está ubicada en la “Plaza de conexión del complejo Parque Central – Hotel Alba Caracas” (antes Caracas Hilton), localizada en la Prolongación Sur 21 hacia Sur 25, avenida Bolívar, parroquia San Agustín. Según el Catálogo del patrimonio cultural venezolano, 2004-2007, el espacio está bajo responsabilidad de la alcaldía del municipio Libertador. “Este importante espacio público permite la conexión peatonal entre el Hotel Alba Caracas y el complejo Parque Central. Cuenta con una serie de jardineras de planta circular y mobiliario urbano que permite la estancia de los transeúntes. Alberga una pieza central del artista Alejandro Otero y ofrece una vista panorámica excepcional de la avenida Bolívar y el Centro Simón Bolívar”, se indica en el referido catálogo.

Sobre Alejandro Otero

Alejandro Otero. Foto diario Panorama

Alejandro Otero.

La Wikihistoria del Arte, de la Universidad de Los Andes, refiere que Alejandro Otero nació el 7 de marzo de 1921 en el estado Bolívar y murió en Caracas el 13 de agosto de 1990. Cultivó distintas expresiones de las artes: pintor, dibujante, escultor y escritor.

En el referido portal se apunta que a Otero se le considera el precursor de la abstracción y la modernidad en Venezuela. “Nos induce en el mundo abstracto con el uso que le da a la línea y el color en su primera serie de obras a las cuales llamó ‘Las Cafeteras’, sacando su inspiración del célebre pintor y escultor Pablo Picasso. Seguido de esto se inspira en Piet Mondrian para crear su segunda serie de obras llamadas ‘Los Coloritmos’. Finalmente revolucionó el arte moderno con sus esculturas solares de enormes dimensiones hechas en su mayoría de aluminio que tuvieron un gran alcance no solo a nivel nacional, sino que también de forma internacional al ser presentadas y exhibidas en otros países como Estados Unidos, Italia, etc.”.

Fuentes consultadas

Alejandro Otero. En Wikihistoria del Arte Venezolano. Consultado el 3 de diciembre de 2018.

Catálogo del patrimonio cultural venezolano, 2004-2007. Distrito Capital. Lo construido. Ministerio del Poder Popular para la Cultura. Recuperado de:  . Consultado el 27 de noviembre de 2018.

Gomes, Johnny. Cuenta en Flirck. Una flor en el desierto (Alejandro Otero-1985). Consultado el 26 de noviembre de 2018.

Lozano, Ingrid. Jefa especialista de Reparación de Esculturas del Centro Nacional de Conservación y Restauración Patrimonial (CENCREP). Conversación telefónica efectuada en la ciudad de Caracas el 4 de diciembre de 2018.

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