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“Gran lugar del alba”, de Colette Delozanne

Foto: Luis Chacín

Gran lugar del alba (2012), de Colette Delozanne. Colección Pdvsa. Sabana Grande, Caracas. Foto Luis Chacín, 2015.

La obra “Gran lugar del alba” (2012), de Colette Delozanne, integra una colección artística pensada para ornamentar el recorrido urbano de una de las zonas con mayor tránsito peatonal de Caracas, como lo es el bulevar Sabana Grande.

Nombre: Gran lugar del alba.

Autor: Colette Delozanne.

Tipo y dimensiones de la obra: técnica mixta / Vaciado piedra artificial / Gran formato.

Año: 2011-2012.

Tipo de patrimonio cultural: tangible / mueble / monumento en espacio público.

Administrador custodio o responsable: PDVSA / Alcaldía del municipio Libertador.

Historia
Descripción
Valores patrimoniales
Situación actual
Ubicación
Fuentes consultadas

Historia

Foto Luis Chacín

Ficha técnica de la obra Gran lugar del alba, de Colette Delozanne. Foto Luis Chacín, 2015.

Gran lugar del alba, de Colette Delozanne, se instaló en el bulevar Sabana Grande en 2012 durante la intervención que PDVSA La Estancia hiciera para la fecha en ese emblemático sendero peatonal caraqueño, creado en los años 80.

En los trabajos participó la Alianza Francesa considerando que dicha intervención contemplaría a la reconocida artista franco-venezolana Colette Delozanne como una de las figuras centrales. La escultura de gran formato se situaría además frente a la sede de la asociación cultural francesa, situada en Chacaíto.

El proyecto de la artista fue concebir una pieza que contribuyera con la remodelación total de la antigua plaza Solano, desde ese momento renombrada como plaza Alirio Díaz. Gran lugar del alba es el monumento que encontramos en el mencionado ramal urbano. Una escultura que guarda total relación con la serie de propuestas desarrolladas por la artista desde los años ochenta, en los que despunta con un formato de ambiciosas dimensiones.

Colette Delozanne juega con el sol y el reino vegetal

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Colette Delozanne con la maqueta de Gran lugar del alba en el afiche de la exposición de la obra. Foto Anne Louyot / Alianza-Francesa, octubre 2012.

Con esta pieza la escultora nos lleva a una especie de ambientación fabulada a partir de su aproximación al mundo vegetal desde su visión de una naturaleza fantástica e imaginativa. Allí, otra vez, reexperimenta y conjuga el universo vegetal, el reino de la fauna y un sentido de lo espiritual que emana de aquellas oquedades y pasadizos como si se tratara de un trabajo realizado por el tiempo.

Como en la mayoría de sus procesos creadores, Delozanne partió de la herramienta primaria, el dibujo, para crear los esquemas visibles de una idea que luego se transformaría en el volumen que hoy vemos gracias a la participación de escultores, ingenieros y albañiles que convirtieron el proyecto en una realidad tangible.

El proceso de construcción de la obra es explicado por Anne Louyot en la nota de la embajada de Francia sobre la exposición de la pieza que se inauguraría el 18 de octubre de 2012:

  • Primera fase: la presentación de la maqueta. Colette Delozanne explica la escencia, la apertura, la luz, el enlace, la protección, los símbolos.
  • Segunda fase: la fabricación de la armadura de Ignacio Mejía, en el taller de Henry Rivas. Colette viene regularmente a verificar que el diseño original se respete, y a asegurar el equilibrio general y la fuerza de las articulaciones.
  • Tercera fase: la disposición de una tela de malla en metal sobre la armadura, que crea el volumen de la escultura. Los trabajadores están ocupados, con las manos cruzadas, la escultura comienza a entrar en la tercera dimensión, pero es todavía translúcida.
  • Cuarta fase: la aplicación de cemento en la malla de metal. Poco a poco la escultura sale del limbo, su volumen aparece, ella nace en medio de bofetadas de cemento que frotan los rostros y los cuerpos.
  • Quinta fase: la textura final y pintura roja. Esta es la piel de la escultura, grumosa y sensual, jugando con la luz. Ella puede finalmente aparecer a la luz del día.

Una obra que acoge e ilumina

Colette Delozanne juega con el sol en El gran lugar del alba. Caracas, Venezuela. Foto Xiomara Jiménez, 2018.

Colette Delozanne juega con el sol en Gran lugar del alba. Caracas. Foto Xiomara Jiménez, 2018.

En la pieza Gran lugar del alba es posible el resguardo, el ingreso a una estructura que ofrece la posibilidad de un cierto abrigo, pero que al mismo tiempo es una composición abierta y traslúcida debido a la sucesión de orificios que se extienden sobre las tres estructuras que la componen. El conjunto propone un hermoso juego de luces y sombras que gratifican el ambiente.

Se trata de una propuesta inscrita en el concepto de plaza, un extraordinario punto de partida que, revisando el diccionario ideológico de la lengua española de Julio Casares, se multiplica en significados. La plaza, el ágora, el altozano, el horuelo o glorieta, por solo mencionar unas pocas raíces del término, es en un sentido último y definitivo una idea que se funda únicamente en la idealización de una ciudad con espacios para solazarse en medio del ajetreo cotidiano y más frecuente de la vida urbana.

Nada más extraño y ajeno, por cierto, en una ciudad como Caracas, en donde normalmente todo parece estar refundándose o reconstruyéndose. Y puntualmente hoy, cuando cada espacio cruje ante el mayor de los colapsos urbanos que hayamos vivido en Venezuela.

Descripción

La obra El gran lugar del alba (2012) está instalada en la Av. Solano, bulevar Sabana Grande. Foto Xiomara Jiménez, 2018.

Gran lugar del alba, en Sabana Grande. Foto Xiomara Jiménez, 2018.

La escultura se avizora en la distancia como un cuerpo físico sólido e irregular, con distintas alturas que ascienden desde el metro y tantos de separación del piso, hasta los dos metros aproximadamente. Un conjunto de tres módulos acoplados se aposenta sobre una cama vegetal. Resulta fácil pensar en la idea del parque, del juego, del retozo en el jardín, un aspecto muy característico en la mayoría de las piezas públicas de la artista.

Su tonalidad rojiza es muy intensa y despliega toda su monumentalidad de apariencia terrosa y cuyos ásperos remates parecen haber salpicado la superficie con la torpeza del barro grumoso, que apisonan ciertos insectos o pájaros cuando hacen sus nidos.

A pesar de su robustez, Gran lugar del alba muestra también un perfil grácil y más bien tenue, ligero. Una imagen por momentos traslúcida que denota cambios permanentes al ser penetrada por haces de luz que atraviesan el abundante repertorio de ventanucos, orificios o cavernas que mordisquean los distintos pasadizos de la estructura maciza de cemento.

Valores patrimoniales

Foto: Luis Chacín

Gran lugar del alba, 2012, de Colette Delozanne, pieza que integra la Colección PDVSA. Sabana Grande, Caracas. Foto Luis Chacín.

La obra Gran lugar del alba (2012), de Colette Delozanne, integra una colección artística pensada para ornamentar el recorrido urbano de una de las zonas con mayor tránsito peatonal de Caracas, como lo es el bulevar Sabana Grande.

Para la artista Colette Delozanne no parece haber límites entre el afuera y el adentro. Cada composición es un despliegue de tensiones dinámicas en donde se aprecia la misma importancia tanto en la superficie como en su envés. No se trata de un trabajo que apuesta por la liviandad de lo abierto y los dilemas que ofrece la escultura desde materiales y procedimientos contemporáneos como los llevados a cabo por tantos creadores formalistas.

Delozanne nos propone, en cambio, ese mismo concepto de lo abierto, de lo penetrable, pero con una idea de los ancestral, y de un trabajo con recursos muy originarios. Una obra de carácter abierto, que así como es volumen indiscutible y rotundo, también se abre al espacio, permitiendo su permeabilidad (en muchos casos de manera intuitiva, pero en otros de forma real y física).

Los diarios de los viajeros Humboldt, Morizot o Bellerman atestiguan con magistrales dibujos narrativos sus hallazgos de una naturaleza avasalladora, un emporio de formas, luces y colores al borde de la estridencia. Delozanne, por su parte, se propone rendir tributo a esa misma naturaleza que ha visto y que reverencia de manera emocional con cada creación.

Así, también en Gran lugar del alba, como en otras de sus creaciones, se vislumbra una experiencia cercana a lo venerable. Y, al mismo tiempo, a otro aspecto que no podemos dejar a un lado a la hora de aproximarnos a estas obras: la idea del juego, el parque que está en estos trozos de vergel poblados por estas extraordinarias imágenes-santuarios en un verdadero acto de incorporación de recintos que lucen como pequeños templos de barro introducidos en las frías líneas ortogonales de una ciudad de tradición modernista.

Situación actual

En regular estado de conservación.

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Ubicación

Plaza Alirio Díaz (antigua plaza Solano), avenida Francisco Solano, Sabana Grande, frente a la sede de la Alianza Francesa. Caracas.

Fuentes consultadas

Embajada de Francia. Inauguración: Exposición “Colette Delozanne Historia de una Escultura”. En ve.ambafrance.org, 18 de octubre de 2012.

Organización Idearium. Catálogo Caracas, museo a cielo abierto. Grupo Editorial Cyngular, febrero 2009.

Rodríguez, Bélgica. Una aproximación sistémica a la escultura contemporánea en Venezuela. En El Nacional, 3 de marzo de 2018.

Investigación: Xiomara Jiménez.

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