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Comejenes y hongos se comen el Museo Alberto Arvelo Torrealba

La Pulideña, sede del Museo Alberto Arvelo Torrealba. Mansión colonial del siglo XVIII. Monumento histórico nacional de Venezuela en peligro.

Fachada de La Pulideña, sede del Museo Alberto Arvelo Torrealba. Vista de los hongos en el zócalo. Barinas. Foto Marinela Araque, julio 2018.

La mansión La Pulideña, sede del Museo Alberto Arvelo Torreaba, está siendo devorada por colonias de comejenes y hongos. Los agentes biológicos hacen fiesta con ese monumento nacional del siglo XVIII, abandonado a su suerte por el Estado venezolano.  

Marinela Araque Rivero @araque_marinela. 16/8/2018.

Barinas, Barinas. Las vigas, ventanas y techos de la centenaria casona La Pulideña, sede de la Fundación Museo Alberto Arvelo Torrealba, son devorados por numerosas colonias de termitas que proliferan en ese monumento histórico nacional ante el total abandono del Estado venezolano.

La Pulideña, sede del Museo Alberto Arvelo Torrealba. Mansión colonial del siglo XVIII. Monumento histórico nacional de Venezuela en peligro.

Así lucen las ventanas de La Pulideña, sede del Museo Alberto Arvelo Torrealba, Barinas. Foto Marinela Araque, julio 2018.

A la fiesta del comején se suman los hongos que han colonizado las paredes, zócalos y columnas del recinto colonial, humedecidas por filtraciones. La humedad sin coto menoscaba también los pisos y hasta la colección de ese museo de la ciudad de Barinas, capital del estado homónimo situado en los llanos occidentales de Venezuela.

Una vigorosa maleza que crece en el techo de la dirección museística evidencia la falta absoluta de mantenimiento del inmueble patrimonial. Si no fuera porque algunas de las paredes perimetrales de la mansión ya comenzaron a caerse, cualquiera creería -si las mira desde lejos- que aquellas maticas encaramadas en el salón administrativo son producto de un “paisajismo”, o jardín muy bien plantado.

La Pulideña, sede del Museo Alberto Arvelo Torrealba. Mansión colonial del siglo XVIII. Monumento histórico nacional de Venezuela en peligro.

La maleza, que hasta bonita se ve, tomó el techo de la dirección del Museo Alberto Arvelo Torrealba. Foto Marinela Araque, julio 2018.

La casona, que a finales del siglo XVIII sirviera de aposento a la procera familia Pulido y declarada Monumento Histórico Nacional en el año 1976  por su “valor excepcional, significación histórica y arquitectónica”, sufre desde hace más de una década del desdén de las instituciones y autoridades obligadas a preservarla, según demanda la Ley de Protección y Defensa del Patrimonio Cultural (1993).

El rancio talante de la mansión donde funciona desde 1981 el Museo Alberto Arvelo Torrealba, en el centro histórico de Barinas, no solo viene dado por la fecha de su construcción, en 1776, sino por ser el hogar de los generales Manuel y José Ignacio Pulido, próceres de la Independencia venezolana. Fue además antigua Casa de Gobierno, donde se decidieron asuntos clave de la política local y nacional.

“Se nos va a caer ese monumento histórico”

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El sociólogo Rafael Reyes, promotor cultural y encargado del repositorio del Centro de Documentación Mahuad de la Fundación Museo Alberto Arvelo Torrealba, lamenta que La Pulideña sufra “uno de sus momentos más difíciles”, por la crisis del país, pero también por “el inaudito desdén e ignorancia” de las autoridades oficiales encargadas de su preservación.

La Pulideña, sede del Museo Alberto Arvelo Torrealba. Mansión colonial del siglo XVIII. Monumento histórico nacional de Venezuela en peligro.

El portón de La Pulideña se sostiene con un tubo, Barinas. Foto M. Araque, 2018.

Reyes recalca lo que se ve a simple vista: “Hay filtraciones del techo, esto ha permeado los muros y se están dañando los frisos de las paredes, pues esta vivienda fue construida con materiales nobles como el barro, y su mayor enemigo es el agua. Hay unas ventanas que están dañadas. El portón se cayó y hoy lo sostienen unos tubos”.

Ante los deteriorados pisos del inmueble colonial, recuerda que hace años hubo una controvertida intervención en la que quitaron el piso antiguo para instalar uno de “mala calidad”, y suelta un rumor que tienta la suspicacia: “Dicen que el embaldosado que quitaron está adornando otro inmueble, quién sabe cuál…”.

La Pulideña, sede del Museo Alberto Arvelo Torrealba. Mansión colonial del siglo XVIII. Monumento histórico nacional de Venezuela en peligro.

Baldosas dañadas por la mala calidad de una refacción anterior. Museo Alberto Arvelo Torrealba, Barinas. Foto Marinela Araque, julio 2018.

Este sociólogo apela al valor educativo del museo, “necesario complemento de la formación cultural de las aulas”, para exhortar a la alcaldía de Barinas y a la Gobernación a rescatar la casona: “Es necesario que se establezcan normativas para el mantenimiento periódico de La Pulideña. Que los cuidados dejen de ser compulsivos, cuando se busca a alguien y echa la casa al suelo y dentro de 20 años vuelven otra vez… no, no, aquí tiene que haber mantenimiento preventivo”.

Recuerda que tanto a la alcaldía de Barinas, como a la gobernación del estado, les compete resolver el problema del Museo Alberto Arvelo Torrealba: “Ya que ambos son oficialistas, que de manera conjunta calculen un presupuesto basado en un diagnóstico técnico y restauren la casa. Si no lo hacen, se nos va a caer este monumento histórico nacional”.

La indolencia carcome

La Pulideña, sede del Museo Alberto Arvelo Torrealba. Mansión colonial del siglo XVIII. Monumento histórico nacional de Venezuela en peligro.

Pintas en las paredes enmohecidas de La Pulideña, monumento nacional, hablan de la incultura de autoridades y ciudadanos. Museo Alberto Arvelo Torrealba, Barinas. Foto Marinela Araque, julio 2018.

La abogada Leticia Aguilera, usuaria y guía ad honoren del Museo Alberto Arvelo Torrealba, insta a la población a convertirse en custodio de la sede museística: “Nosotros, como ciudadanos, debemos reclamar la protección de este tipo de construcciones patrimoniales, porque la indolencia también carcome y destruye. Esta casa, que es de todos los venezolanos, está en un estado lamentable porque no hay gobernantes que atiendan y entiendan el tema cultural en el estado Barinas. Con el desmoronamiento de La Pulideña también se pierde nuestra identidad”, comenta la guía museística.

Aguilera invita tanto a vecinos como a funcionarios del Estado a que vayan a las actividades del museo para que se enteren de su situación y lo terminen apreciando, pues para ella el precario estado de la casona refleja la incultura reinante: “Si estuviesen aquí, si vinieran a menudo, harían algo por arreglarla, así como a otras edificaciones históricas de la ciudad. Esta casa tiene más de 300 años y es un crimen que se esté cayendo por indiferencia ciudadana y dejadez gubernamental. Los problemas de la delincuencia, del agua, de luz son efectos de una carencia cultural y una falta de pertenencia. Si un gobernador no quiere el sitio donde vive menos va a querer a quienes viven allí. Deberíamos fijarnos en eso al momento de elegir a los gobernantes. Escojamos a quienes aprecien la historia y las raíces del sitio que gobernarán y que amen la ciudad donde viven”.

El museo se cae… pero no taaanto

El compositor, poeta y músico Guillermo Jiménez Leal, director del Museo Alberto Arvelo Torrealba, describe el deterioro de la mansión colonial, pero matiza y sortea señalamientos directos:

La Pulideña, sede del Museo Alberto Arvelo Torrealba. Mansión colonial del siglo XVIII. Monumento histórico nacional de Venezuela en peligro.

Las tejas de La Pulideña se han corrido y se filtra el techo. Museo Alberto Arvelo Torrealba, Barinas. Foto Marinela Araque, julio 2018.

-Desde el punto de vista de la infraestructura, el museo tiene una problemática, vamos a decir que múltiple, que se ubica fundamentalmente en el techo. Me han dicho algunos especialistas que ya es cuestión de clima y de pluviosidad. Las tejas se ruedan y es complejo reubicarlas, esto causa las filtraciones que podemos notar en algunas partes, que no son tantas, pero sí las hay.

En relación con el piso, Jiménez Leal afirma que hay sectores de la calzada del museo deteriorados: “Algunos de los ladrillos, no son tampoco tan numerosos, pero sobre todo el primer pasillo perpendicular a la calle es donde más se nota eso. Lo otro es que algunas puertas y ventanas, ya es cuestión de la madera, han sido afectadas por el clima y la lluvia; la parte más deteriorada es la puerta del garaje. Al techo de la pequeña mediagua que sirve para la dirección y la secretaría le ha crecido maleza. Hay también problemas de comején que ya están detectados.”

-¿Qué acciones han tomado ante los organismos regionales?

-Se pasaron oficios ante las oficinas de infraestructura de la gobernación. Ha habido inspecciones, pero se ha llegado hasta allí. No hay respuestas efectivas. Como director, he tenido entrevistas tanto con el anterior como con el actual gobernador para que se haga una nueva inspección y no ha sido posible hasta ahora”.

La cultura no es prioridad

Al referirse a la inacción de los entes responsables de preservar este monumento nacional, Jiménez Leal elude: “No seré yo quien juzgue si el museo no tiene prioridad dentro de la problemática de infraestructuras de los edificios de la gobernación. No me toca a mí juzgar en qué lugar está este museo o si sencillamente es producto del descuido de los funcionarios. Pero de nuestra parte hemos hecho lo que podemos. No somos ingenieros, no somos arquitectos, no tenemos recursos, no podemos hacer más que dirigirnos como lo hemos hecho a las autoridades respectivas, sensibilizándolas acerca de la necesidad de corregir algunas cosas”.

Refiere el director que actualmente está enmontando el patio porque se dañó la guaraña y no hay el mínimo presupuesto para comprar el repuesto, que es muy costoso… “ni siquiera tenemos para comprar papel de oficina…”.

La Pulideña, sede del Museo Alberto Arvelo Torrealba. Mansión colonial del siglo XVIII. Monumento histórico nacional de Venezuela en peligro.

La falta de guaraña tiene enmontando el patio de La Pulideña, sede del Museo Alberto Arvelo Torrealba, Barinas. Foto Marinela Araque, julio 2018.

Hasta hace un año, el Instituto de Cultura del Estado Barinas (IACEB), daba un presupuesto de cien mil bolívares viejos (a partir del 20 de agosto equivalente a 1 bolívar soberano o US$ 0,02), con lo que no pueden hacer gran cosa, pues “eso es nada, no existe”.

¿Y las actividades patrocinadas?

-Bueno, el café lo traigo yo de mi casa. Tú que has estado en otras actividades has traído cosas de tu propio peculio. A veces he conseguido algún patrocinio privado para algún evento, pero estos son cada vez más escasos. La semana del museo recibimos un donativo de la alcaldía de Barinas que lo invertimos en las actividades de aniversario.

El alerta premonitorio de José León Tapia

José León Tapia. Escritor, político y médico de Barinas, Venezuela.

José León Tapia: “El desarraigo y la desidia parecen embargar las ideas de los dueños del poder”. Foto familia Tapia González.

Hoy más que nunca toman vigencia las palabras de José León Tapia cuando en el año 1998 alertó del estado en ruinas en que se encontraba La Pulideña, morada de historia, leyendas y mitos que formaron su mundo narrativo: “Hasta ahora había guardado silencio ante esta situación, pero de pronto he visto cerrar sus puertas ante la indolencia de quienes poco les interesa las cosas del espíritu”.

El insigne médico y escritor barinés añadía entonces: “Necesariamente debe darse el alerta, principalmente por el estado en ruinas en que se encuentra (La Pulideña) luego de tantas improvisaciones que en ella se han hecho pese a ser, por decreto, monumento histórico nacional… por la memoria de los fundadores de la nacionalidad que una vez la construyeron y habitaron, por la de Alberto Arvelo Torrealba gran poeta de este país, y por respeto para quienes soñamos con el rescate de nuestra memoria cultural, del avasallamiento desnacionalizante que nos invade, algo deberá hacerse pronto…”.

Hace 20 años León Tapia concluía con esto: “Casos como estos suceden no solo en Barinas, sino también en otros sitios de Venezuela, donde la mentalidad del desarraigo y la desidia parece embargar las ideas de los dueños del poder”.

A juzgar por el desastroso estado de esta casona colonial, pareciera que todavía la desidia y el desarraigo embargan las ideas de los gobernantes de turno, a quienes les compete, por ley, velar por el patrimonio cultural.

Un patrimonio de los venezolanos

La Pulideña, sede del Museo Alberto Arvelo Torrealba. Mansión colonial del siglo XVIII. Monumento histórico nacional de Venezuela en peligro.

Placa del Museo Alberto Arvelo Torrealba, Barinas. Foto M. Araque, 2017.

La Pulideña o casa de Los Pulido está emplazada en el centro histórico de Barinas, en la avenida Medina Jiménez con calle 5 de julio. Ella se erige como uno de los símbolos arquitectónicos de la capital llanera. De tapia y tejas, con rafas de ladrillo y cal, de puertas y ventanas de madera, sirvió de morada de la familias Pulido-Briceño (1800 – 1814), Pulido-Pumar (1823 – 1868), Pulido-Canales (1868 – 1885); Mac

hado-Canales (1885 – 1894); Febres Cordero–Montero (1894 – 1930), Sucesión Febres Cordero-Montero (1927 – 1930); Cordero-Contreras (1930 – 1936), Contreras- Falcón (1936), Cordero- Contreras (1930 – 1975,), Sucesión Cordero-Contreras (1975 – 1979).

En el año 1976 la Junta Nacional Protectora y Conservadora del Patrimonio Histórico y Artístico de la Nación la declara como Monumento Histórico Nacional, y en el año 1977 fue decretada su refacción y reconstrucción en el marco de los cuatrocientos años de la ciudad de Barinas a objeto de que sirviera como sede del Museo Arqueológico e Histórico de la ciudad. Posteriormente, la Sucesión Cordero-Contreras la vende en el año 1979 a la gobernación del estado Barinas.

Al cumplirse en 1979 los 75 años del natalicio del poeta Alberto Arvelo Torrealba, el presidente Luis Herrera Campins crea según decreto, el Museo Alberto Arvelo Torrealba en la ciudad de Barinas. En 1981 se constituye la Fundación Museo Alberto Arvelo Torrealba como un espacio de promoción cultural, que “dentro de modernos criterios, dinámicos, creativos y pedagógicos tiene como objetivo primordial la investigación, conservación, exhibición y divulgación del patrimonio cultural y ambiental del estado Barinas.

Fuentes consultadas

Aguilera, Leticia. Usuaria y guía ad honorem del Museo Alberto Arvelo Torrealba. Entrevista realizada el 3 de agosto 2018.

Araque Marinela, Hurtado Samuel. La casa Pulideña, hermosa mansión de blanco. Folleto. Museo Alberto Arvelo Torrealba. 2017. 25 p.

Gaceta Oficial de la República de Venezuela. N° 31 269. Decreto n° 2169. Caracas, 4 de julio de 1977. pp. 235-658. Caracas, 26 de mayo de 1977.

Gaceta Oficial de la República de Venezuela. N° 32 281 Decreto N° 1160. Caracas, 31 de julio de 1981 pp. 343.822.

Jiménez Leal, Guillermo. Director de la Fundación Museo Alberto Arvelo Torrealba. Entrevista realizada el 3 de agosto 2018.

Reyes, Rafael. Encargado del repositorio del Centro de Documentación Mahuad de la Fundación Museo Alberto Arvelo Torrealba. Entrevista realizada el 3 de agosto 2018.

Oficina Subalterna de Registro Público del Distrito Barinas. Protocolos. Barinas, 1979, fols. 86 – 92.

Oficina Subalterna de Registro Público del Distrito Barinas. Protocolo. 1. Tercer trimestre. Barinas, 11 de agosto de 1952, fols. 66-67.

Oficina Subalterna de Registro Público del Distrito Barinas. Protocolo1. Cuarto trimestre. Barinas, 25 de noviembre de 1936, fols. 4v-5v.

Oficina Subalterna de Registro Público del Distrito Barinas. Protocolo 1. Primer trimestre n° 3. Barinas, 22 de julio de 1936, fol. 3v-5

Tapia, José León. El Museo Alberto Arvelo Torrealba. Diario La Prensa. Barinas 28 de enero de 1998. p.4

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