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Perán Erminy, un disidente para la eternidad

Pedro Antonio Ermini, mejor conocido como Perán Erminy

Pedro Antonio Erminy, mejor conocido como Perán Erminy. Foto vereda.ula.ve

A los 88 años de edad, este 6 de marzo, se detuvo el reloj de Perán Erminy. La vida intelectual de este crítico y curador de arte, pintor y docente fue tan intensa, lúcida y digna que no tuvo más remedio que ser un disidente. La muerte no borra su postura indomable. Corren tiempos para para aplaudirla.

Redacción IAM Venezuela. 7/3/2018.

En la mañana del 6 de marzo el mundo cultural venezolano recibió uno de aquellos “golpes como del odio de Dios” coagulados en Los heraldos negros de César Vallejo. A Pedro Antonio Erminy, conocido como Perán Erminy, se le iba la vida bajo el cielo gris de este martes y dejaba al país un poco más huérfano y desasosegado. Como cuando se fue José Ignacio Cabrujas, o Salvador Garmendia, o Pedro León Zapata, esas voces tan indómitas, tan incómodas, tan luminosas con las que él, eterno disidente, se sentía bien acompañado.

Perán Erminy, dolorosamente lúcido, nunca se quedó quieto ante el poder y las convenciones. Rebeldía que le valió cárcel, exilio y ostracismo a lo largo de sus 88 años de vida. En el pasado y en el presente. Aunque en ocasiones tuvo que ceder, sin embargo nunca fue totalmente acallado ni por los gobernantes de turno, ni por maestros consagrados, tal y como lo cuenta a Pedro Egaña en una entrevista que le hiciera en octubre de 2015 para el portal prodavinci.com: “Recuerdo que el venerado maestro Vicente Emilio Sojo, autoridad suprema en la música, ordenaba botarnos de la Radio Nacional y prohibía los programas en los que, con Alberto Brandt, dábamos a conocer la música de los últimos cien años, a partir de Wagner, como la Escuela Vienesa, la música atonal, la dodecafónica, la serial y la de otras corrientes renovadoras. Luego prohibió las formas nuevas del jazz, y después la música de la India, la del gamelán de Bali, las de África y todas las expresiones de la etnomusicología, porque él creía que contrariaban sus concepciones retrógradas de la música tradicional criolla… Otros tantos maestros Sojo —que los hay de sobra en el país— hacían lo mismo con las artes plásticas, las artes escénicas, las literarias y por todas las artes y las culturas modernas. Por esas razones me excluyeron de todo el sistema educativo y cultural del país. No tenía derecho a mi título de bachiller ni a continuar dando clases ni a inscribirme en la universidad. Y por último, me excluyeron del país. Por todo ese despliegue de intolerancia autoritaria y abusiva tuve que aprender a admitir lo inadmisible, como autocensurarme, plegarme, bajar la cabeza, para poder ejercer un poco la crítica, a medias, pensando que era mejor criticar a medias, que no poder escribir nada. Pero, siempre tratando de conservar un poco de dignidad. Aunque ese resto de dignidad se la cobran a uno carísimo por el resto de la vida. Por eso la dictadura militarista actual obliga a las instituciones culturales oficiales a que no me dejen colaborar con ellas, aunque a veces lo necesiten”.

Relacionado con el mítico grupo literario Sardio, predecesor del no menos legendario El Techo de la Ballena, compañero de escuela de Pedro León Zapata, alumno de Francisco Narváez, admirador de Armando Reverón, amigo de Ramón J. Velásquez, cofundador del Taller de Arte Libre (1978), una especie de tsunami cultural que anegó preceptos y fecundó las artes en la boyante Venezuela de entonces, Perán Erminy se alzaría como uno de los artistas e intelectuales más acuciosos y respetados del país.

Claves incompletas de un rebelde

Pedro Antonio Ermini, mejor conocido como Perán Erminy. Creadores, patrimonio inmaterial de Venezuela.

Perán Herminy por Roberto Weil, en 2011. Imagen cortesía del autor, www.RobertoWeil.com

El alma crítica de Perán Erminy se entiende desde su nacimiento, vivencias familiares, académicas y exploraciones artísticas fuera y dentro del país. Algunos datos, que tomamos de la plataforma Wikihistoria del Arte Venezolano (vereda.ula.ve), podrían servir de cotas para la imposible medición de su estatura.

  • De su nacimiento: “Duplicidad de ciudades de origen, Barcelona y Carúpano; dos partidas de nacimiento con fechas distintas, el 1 y 2 de noviembre –día de los santos y día de los muertos– son circunstancias que parecen haber signado el transcurrir de Perán Erminy”. (Ivanova Decán Gambús).
  • Hijo de Pedro Erminy, quien desafiaba la fuerte censura con la difusión en Carúpano de noticias incómodas para los regímenes de Cipriano Castro y de Juan Vicente Gómez, sus enemigos declarados.
  • Perán Erminy fue criado en un ambiente de veladas culturales y políticas. Y en el trasiego de la persecución política de Juan Vicente Gómez.
  • Estudia primaria en el Colegio Santiago de Chile (Caracas), donde comparte aula con Pedro León Zapata. Con el caricaturista se reencontraría luego en el Liceo San José de Los Teques.
  • Era sobrino del escritor y crítico de arte Raúl Carrasquel y Valverde, director de la revista Elite. En La Pastora, en la casa de este tío se reunían los miembros del Círculo de Bellas Artes y parte de la casa la ocupaba el estudio del pintor Tito Salas.
  • En 1942 ingresa en la Escuela de Artes Plásticas y Aplicadas Cristóbal Rojas, de Caracas, donde estudia Formación Docente y Arte Puro. Todos o casi todos los que van a producir la renovación plástica en el país están allí por una coincidencia histórica y generacional.
  • En 1945 Erminy abandera la primera huelga de estudiantes que exige una formación a tono con las tendencias y movimientos artísticos del mundo. Fue por primera vez expulsado de la escuela junto con compañeros que formarían el grupo de la Barraca de Maripérez (1945).
  • Estudia en la Escuela de Música y Declamación dirigida por Vicente Emilio Sojo. Pronto exige cambios en el pensum y es expulsado.
  • Concurre al Colectivo de Alberto Brandt en La Florida, con quien hace un programa de radio. El programa fue suspendido por Vicente Emilio Sojo. Luego Perán Erminy sería expulsado de todo el sistema educativo.
  • Fue cofundador del Taller Libre de Arte en 1948, una explosión artística multidisciplinaria. Allí converge, bajo la dirección del artista ingenuo Feliciano Carvallo (quien construiría El Castillete para Armando Reverón) y de Alirio Oramas, con los escritores, periodistas y poetas Rafael Pineda, Sergio Antillano, Andrés Mariño Palacios, Juan Liscano, Alejo Carpentier, Rafael López Pedraza, Francisco Da Antonio, Vicente Gerbasi, Juan Sánchez Peláez, Raúl Nass; y los artistas Ramón Vásquez Brito, Carlos González Bogen, Luis Guevara Moreno, Mateo Manaure, Virgilio Trómpiz, Mario Abreu, Raúl Nass, Pedro León Zapata, Alirio Oramas, Régulo Pérez, Dora Hersen, Alejandro Otero, Jesús Soto, Pascual Navarro, José Fernández Díaz, Marius Sznajderman, Oswaldo Vigas, Luis Rawlinson, y otros pintores.
  • Tras el derrocamiento de Rómulo Gallegos, en 1948, se exiliaría en París hasta 1956, donde estudia en la Escuela del Louvre, realiza cursos de Arte y Filosofía en La Sorbona y la Escuela de Altos Estudios con Pierre Francastel, Roland Barthes y René Huyghe.
  • En 1950 conforma el grupo Los Disidentes junto con Aimée Battistini, Alejandro Otero, Mateo Manaure, Carlos González Bogen, Rubén Núñez, Narciso Debourg, Régulo Pérez, Dora Hersen, Pascual Navarro y José Guillent Pérez.
  • En 1956 regresa a Venezuela y se incorpora a la lucha clandestina contra la dictadura de Marcos Pérez Jiménez. Hacia finales de 1957 fue arrestado y se le recluyó en la cárcel de El Obispo. Fue liberado el 23 de enero de 1958.
  • Participa en el grupo literario y artístico “Sardio” (1957 – 1959), perseguido por la dictadura perezjimenista. Al llegar la democracia el grupo “Sardio” se divide y se funda El Techo de la Ballena (1961-1964), integrado por poetas, narradores y artistas plásticos como Carlos Contramaestre, Caupolicán Ovalles, Adriano González León, Rodolfo Izaguirre y Salvador Garmendia.
  • Se dedica afanosamente a la exploración del arte popular y marginal venezolano buscando los fundamentos y la evolución de la imaginación colectiva, sus raíces, su tradición, sus cambios, su historia, los rituales y creencias, sus mitos como fuentes de vida de la cultura nacional. De allí crea la exposición “Confluencias” (1994), hito en la historia del arte venezolano.
  • Ejerció la docencia de arte desde 1958.
  • Perán Erminy asumía las consecuencias de sus críticas. “Por eso (le dijera a Egaña en la entrevista de 2015) me he visto tantas veces censurado, botado de los medios de comunicación, excluido de todos los ámbitos de poder y encarcelado como culpable de mis opiniones culturales”.

Ya no más. La muerte que lo acoge también le brinda eternidad a su rebeldía lúcida. De eso nunca se curó Perán Erminy.

Fuentes consultadas

Egaña, Carlos. Perán Erminy: “No creo que el crítico tenga que ser un paranoico”. En prodavinci.com, 29 de octubre de 2015. https://goo.gl/DvtCBh. Consultado el 6 de marzo de 2018.

Wikihistoria del arte venezolano / Perán Erminy. En vereda.ula.ve, https://goo.gl/9xRdKT. Consultado el 6 de marzo de 2018.

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