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El abandono, un pecado contra la iglesia Nuestra Señora de la Corteza

La iglesia Nuestra Señora de la Corteza, en Portuguesa, es una joya colonial de más de 300 años en avanzado deterioro. El abandono de ese Monumento Nacional condena la estructura, con sus techos derruidos y sus paredes a punto de desplomarse. ¡Pecado!

Aleyda Anzola. 26/1/2018.

Iglesia Nuestra Señora de la Corteza, municipio Ospino del estado Portuguesa. Monumento Nacional de Venezuela en peligro.

Iglesia Nuestra Señora de la Corteza, es visible el deterioro del inmueble colonial. Municipio Ospino, Portuguesa. Foto Wilfredo Bolívar, 2018.

El abandono pesa más que el tiempo sobre el techo de la iglesia Nuestra Señora de la Corteza. La histórica construcción, que data del año 1700, tiene su techumbre a punto de desplomarse. Esta se sostiene de milagro sobre una estructura reblandecida por años de humedad y descuido.

El templo, declarado Monumento Nacional el 2 de agosto de 1960, es una joya arquitectónica colonial del municipio Ospino del estado Portuguesa, región de los llanos centrooccidentales de Venezuela. Su calibre patrimonial no lo ha salvado, sin embargo, de inadecuadas intervenciones a lo largo de sus más de 300 años. Mucho menos de los golpes de la ruina que hoy devasta el país.

Restituir el techo para salvar la estructura

El precario estado del techo de este emblema arquitectónico del período colonial venezolano es el principal inconveniente para su preservación. A esto se suma que a nivel del presbiterio, sacristía y toda la planta en general existen filtraciones de mayor o menor envergadura.

Iglesia Nuestra Señora de la Corteza, municipio Ospino del estado Portuguesa. Monumento Nacional de Venezuela en peligro.

Detalle de las condiciones actuales de la estructura. Iglesia Nuestra Señora de la Corteza. Municipio Ospino, Portuguesa. Foto Wilfredo Bolívar, enero 2018.

Las obras ejecutadas en 2002 por la alcaldía de Ospino, con motivo del tricentenario de la aparición de la Virgen de La Corteza, no alcanzaron el templo hasta un año después. En ese entonces se trató de solventar la precaria situación en la que se encontraba el inmueble colocando revestimiento antialcalino al techo y pintura a los muros. En la ocasión, un arquitecto restaurador consideró soportar la armadura de la cubierta con algunos refuerzos.

Pero el cronista parroquial y coordinador de la Oficina de Gestión del Patrimonio Cultural de la Alcaldía del Municipio Ospino, Alfredo Torres Quiroz, aclara que no es sino hasta una fecha reciente, aproximadamente en 2013, cuando se obtiene el diagnóstico de que –en definitiva– esa no es la estructura original de la cubierta, ocasionando que vibre, se rueden las tejas y se produzcan filtraciones.

Por gestión del cronista oficial del municipio Ospino, Orlando Cortez, el Instituto del Patrimonio Cultural, IPC, ha realizado dos inspecciones a la edificación. Tras estas, el ente rector del patrimonio cultural venezolano dejó recomendaciones preventivas, como el retiro de tejas para la disminución del peso en el techo y la reparación de los aleros, esta última labor aún pendiente.

Según Torres Quiroz, se ha impermeabilizado la cubierta, pero esa no es la solución definitiva, tan solo paliativa. “Se debe elaborar un proyecto que esté dirigido a restituir el techo”, exhorta. Seguidamente fundamenta su criterio: “En la medida en que el techo esté en buen estado, los muros van a tener menos humedad y ese es uno de los elementos fundamentales para la conservación del templo”.

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Modificaciones autorizadas

Diversas reparaciones efectuadas al templo, unas por conservación, otras por sustitución de elementos o por afectaciones de fenómenos naturales, han ocasionado la pérdida parcial de las características autóctonas de esta iglesia colonial, que desde inicios del siglo XIX se convirtió en expresión estética de la arquitectura de su época.

Declarada Monumento Nacional (por la Junta Protectora y Conservadora del Patrimonio Histórico y  Artístico de la Nación, el 28 de julio de 1960), así como Bien de Interés Cultural del Municipio Ospino (decreto 019 – 2014), la iglesia Nuestra Señora de La Aparición de La Corteza suma así un abultado historial de intervenciones en su estructura.

Las reestructuraciones, modificaciones y reparaciones de esta edificación colonial comienzan desde 1743, año en que se registra una primera intervención por solicitud de su capellán bachiller Juan Agustín Medio Mundo a las autoridades eclesiásticas. Así quedó asentado en el documento que reposa en el Archivo Arquidiocesano de Caracas: “La iglesia que está a mi cargo está en forma de capilla, con una puerta y su altar, por lo que he menester a vuestra ilustrísima me permita licencia para abrir dos puertas colaterales con sus altares correspondientes”.

Ya para 1785, el templo se encuentra en precarias condiciones. Situación que motiva al cura párroco Juan Josef Goyzueta a solicitar nueva autorización eclesiástica, sustentando que “…amenazando ruina próxima, (…) pide y suplica se sirva conceder su licencia para reedificar este iglesia y para recaudar algunas limosnas para ayudar a los gastos que se han de hacer”.

De capilla a iglesia

Iglesia Nuestra Señora de la Corteza, municipio Ospino del estado Portuguesa. Monumento Histórico Nacional de Venezuela.

Vista aérea de la iglesia Nuestra Señora de la Corteza, año 1968. Foto colección Wilfredo Bolívar.

Pudiera presumirse que, a partir de la culminación de esta reforma en 1800, según la inscripción colocada sobre la entrada principal, elevó su categoría de capilla a iglesia.

Supone Alfredo Torres Quiroz que luego del terremoto de El Tocuyo, ocurrido el 3 de agosto de 1950, se pudo haber hecho un cambio de materiales sobre las puertas laterales, adicionando bloque o ladrillos de adobe.

Al respecto, comenta: “Posteriormente, en los años 60 se suprimen las dos hileras de columnas de la nave central, colocando tres tirantes laterales que van adosados a la viga que descansa sobre los muros. Se la convirtió así en una estructura atípica en los techos de estilo mudéjar, porque todos los templos de la época colonial tienen sus hileras de columnas y así funcionan.  Aca nó. Estas tienen dos caídas en ‘v’ y otras caídas que son como dos faldones, más atenuadas las pendientes”.

Esa simplificación en su estructura le ha traído al techo pérdida de estabilidad, porque los tirantes entre muros con separación aproximada de diez metros y medio entre ellos, no brindan la requerida firmeza, según han informado los especialistas al aludido funcionario municipal.

El arte se desvanece

La iglesia Nuestra Señora de La Aparición de La Corteza posee dos altares erigidos en los muros internos, sobre los cuales se adosaron sendos retablos de mampostería labrada en altorrelieve. Esta obra presenta un proceso de deterioro que amenaza su desaparición, dado que la humedad ha ido socavando la superficie y, en consecuencia, la adherencia al friso.

Iglesia Nuestra Señora de la Corteza, municipio Ospino del estado Portuguesa. Monumento Nacional de Venezuela en peligro.

El retablo en mampostería está en riesgo de perderse. Portuguesa. Foto Wilfredo Bolívar, enero 2018.

Iglesia Nuestra Señora de la Corteza, municipio Ospino del estado Portuguesa. Monumento Histórico Nacional de Venezuela.

La iglesia Nuestra Señora de la Corteza cuenta entre sus valores artístico-patrimoniales con retablos ornamentales en mampostería, en precario estado. Foto Wilfredo Bolívar, enero 2018.

Preocupado, el cronista Torres manifiesta que “no se ha hecho ningún estudio serio para tratar de llevar al plano lo que está ahí representado, para que en caso de que se pierda definitivamente, pueda reproducirse”. Y justifica su inquietud: “Uno de los valores fundamentales de esta iglesia es ese arte ingenuo que se expresó sobre el muro a partir de 1843; de él también tenemos una muestra en la casa de los Campins, en Ospino, y se podría decir que es la obra artística del período colonial más importante de este municipio, después de los cuadros que se conservan”.

Competencia legal y falta de recursos

Torres Quiroz, en su investidura de cronista parroquial, asegura que ni la alcaldía, ni la municipalidad, ni la propia Diócesis de Guanare disponen de los recursos financieros para efectuar una restauración a nivel macro en la estructura del techo de la iglesia Nuestra Señora de La Aparición de La Corteza.

Esto, a pesar de que según el artículo 178, literal 1, de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, es competencia del municipio lo atinente al patrimonio histórico. Además el artículo 43 de la Ley de Protección y Defensa del Patrimonio Cultural manda que es la autoridad municipal quien establecerá las medidas necesarias para la protección y permanencia de los bienes.

“Ni la alcaldía, ni la municipalidad, ni la propia Diócesis de Guanare, disponen de los recursos para una restauración macro del techo de la iglesia Nuestra Señora de La Aparición de La Corteza”. Alfredo Torres Quiroz, cronista parroquial y coordinador de la Oficina de Gestión del Patrimonio Cultural del municipio Ospino.

No obstante, aún sin la factibilidad económica para abarcar todos los requerimientos, en 2017 la alcaldía de Ospino dio inicio a los estudios técnicos para la consecución de algunas obras de estabilización y conservación de la techumbre de la planta. A criterio de Torres, “la rehabilitación integral debería ser asumida por inversión nacional o por la gobernación del estado Portuguesa”.

Por ahora, prioritario es terminar el proyecto y en paralelo tratar de controlar o de evitar las filtraciones, mientras se consigue el financiamiento o la institución que aporte los recursos.

La estirpe patrimonial de la iglesia Nuestra Señora de la Corteza

Iglesia Nuestra Señora de la Corteza, municipio Ospino del estado Portuguesa. Monumento Histórico Nacional de Venezuela.

La iglesia Nuestra señora de la Corteza en 1912. Foto Colección Wilfredo Bolívar.

Este templo del municipio Ospino, del estado Portuguesa, suma las siguientes declaratorias:

  • Resolución Junta Nacional Protectora y Conservadora del Patrimonio Histórico y Artístico de la Nación, 28 de julio de 1960, Gaceta Oficial N° 26.730 del 2/8/1960.
  • Sitio arqueológico, ficha 0025, abril 1999. “IV Etapa del Proyecto de Inventario de Sitios Arqueológicos del Estado Portuguesa”, convenio IPC/Fundación Museo de los Llanos.
  • Bien de Interés Cultural, Resolución N° 003-05, 20 de febrero 2005. Catálogo del Patrimonio Cultural Venezolano, Región Los Llanos, estado Portuguesa, Municipio Ospino.
  • Bien de Interés Cultural del Municipio Ospino, decreto Nº 019-2014.

Fuentes consultadas

Torres Quiroz, Alfredo. Cronista parroquial de La Aparición de La Corteza, Municipio Ospino, estado Portuguesa. Entrevista realizada en Acarigua el 9 de diciembre de 2017.

Constitución de la República Bolivariana de Venezuela. Gaceta Oficial N° 5453 Extraordinario, de fecha 24 de marzo de 2000.

Ley de Protección y Defensa del Patrimonio Cultural. Gaceta Oficial N° 4623 Extraordinario, de fecha 3 de septiembre de 1993.

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