Recae la iglesia San Nicolás de Bari

A 2 años de remozada, y 4 millones de dólares invertidos, la iglesia San Nicolás de Bari hace agua, literalmente. El cronista de Obispos explica el precoz menoscabo en una controvertida restauración que desdeñó sus advertencias y al IPC.

Marinela Araque Rivero. 12/7/2017.

Como si fuese un (mal) devoto, el deterioro regresa puntual a los espacios de la iglesia San Nicolás de Bari, repta por sus muros, hace estragos en el techo, deja su huella en las ventanas y encharca la armonía interior antes de salir a dejar su huella destructiva en el bulevar que circunda ese Monumento Histórico Nacional venezolano anclado en la ciudad llanera de Obispos, Barinas.

El progresivo deterioro de la iglesia San Nicolás de Bari, tras 2 años de su restauración. Monumento histórico nacional de Venezuela.

El progresivo deterioro de la iglesia San Nicolás de Bari, tras 2 años de su restauración. Marinela Araque, 2017.

Y esto, a dos años de haberse restaurado el recinto colonial obispeño y anunciado su remozamiento con bombo oficialista. He ahí el detalle: la cuestionada restauración se materializó pese a los desoídos llamados del cronista oficial de Obispos, Tirso Díaz Nieves, a que se hiciera bajo los criterios técnicos del Instituto del Patrimonio Cultural, IPC, organismo competente por ley para autorizar, asesorar y supervisar cualquier intervención de un inmueble de este calibre, decretado en 1960 como Monumento Histórico Nacional por la Junta Nacional Protectora y Conservadora del Patrimonio Histórico y Artístico de la Nación, y como Bien de interés cultural de la nación en 2005 por el mismo IPC.

Nos trasladamos a Obispos a nombre de IAM Venezuela, donde Díaz Nieves plantea, de entrada, su preocupación por el precoz menoscabo de una obra que fue restaurada entre 2014 y 2015, y que en la actualidad presenta los achaques propios de una edificación senil.

“Yo estuve con el alcalde en la sede del IPC (situada en Caño Amarillo, Caracas) y allí nos ofrecieron orientaciones de cómo restaurar la iglesia, y hasta una lista con los mejores arquitectos en el área de restauración colonial nos dieron. Pero no se acataron, ni tenían la voluntad de hacerlo. ¡Cómo sería que el mismo día en que salió la licitación, la empresa comenzó a trabajar sin haber llenado los requisitos, y mucho menos siguió las recomendaciones dadas por el IPC, ente rector de la materia!”, suelta Díaz Nieves entre la suspicacia y la frustración antes de remarcar que no había que ser vidente para prever el desastre: “Fue cuando denuncié por los medios impresos que la restauración debía hacerse bien, como lo estipulaba la ley, para evitar problemas posteriores.”

“El mismo día en que salió la licitación, la empresa comenzó a trabajar sin haber llenado los requisitos, y mucho menos siguió las recomendaciones dadas por el IPC, ente rector de la materia”. Cronista oficial de Obispos.

Nadie lo escuchó. Recuerda el cronista que el primer día de la restauración la empresa comenzó a destechar la iglesia “y yo sabía los problemas que se avecinaban porque esa construcción es de tierra pisada; quitaron todo, la destecharon totalmente y llovía todos los días, por eso tuve que denunciar. Me trataron de escuálido (término con que el oficialismo denigra a los opositores), pero yo cumplía con mi deber, como lo hago ahora porque está establecido en la Ordenanza de Patrimonio del municipio en su artículo 3, que más o menos reza ‘el Concejo Municipal ejerce la competencia y control de los bienes patrimoniales a través del cronista de la ciudad´. Poco después taparon la iglesia con un manto negro de plástico. Como será, que el ingeniero Jesús Zavala reconoció al final que yo tenía la razón”. 

El desdeñado informe del IPC y la recaída

A casi dos años de haberse reinaugurado tras una inversión que sobrepasó entonces los veinticinco millones quinientos mil bolívares (cuatro millones cuarenta y siete mil seiscientos diecinueve dólares al cambio oficial de 6,30 para 2014 – 2015), el templo colonial San Nicolás de Bari muestra un veloz deterioro por falta de rigor en su restauración y materiales de dudosa calidad, según explica el cronista oficial de Obispos: “La iglesia la siguieron restaurando y la techumbre, que era de caoba, se la quitaron y le metieron un machihembrado del barato al que pintaron de color oscuro para que la gente no se diera cuenta. No siguieron las recomendaciones del IPC, que establecía que a los muros perimetrales y a los contrafuertes había que hacerles un tratamiento especial, pues gran parte del problema que causa la degradación de los muros tienen origen en la humedad que invade toda la estructura; entre las más comunes están la aparición de manchas oscuras que usted ha podido ver nuevamente y que afectan la estética de la iglesia. No se definió un mecanismo de control de humedad que de alguna manera está afectando al inmueble”.

En efecto, un peritaje oficial de la arquitecta Maya Felice Berti, adscrita a la División de Arquitectura del IPC, daba cuenta en 1991 de que el peor problema de esta edificación “… es el de la humedad ascendente por capilaridad, pues en general la edificación se ve estable estructuralmente, salvo por este problema que puede llegar a afectar la estabilidad de los muros, provocando su desmoronamiento”.

 “Una estafa contra el pueblo”

Tras la millonaria restauración, ahora la iglesia no cuenta ni con una escalera para trabajos menores. Nancy Vergara, nativa de la zona y funcionaria de la alcaldía, señala que esta “presenta filtraciones en las dos naves laterales y en la sacristía mayor y hasta momento nadie se ha acercado a reparar los daños del techo. Ojalá y no siga deteriorándose, porque se va a perder la inversión”.

Como trabajadora municipal, asegura que “ya las autoridades municipales están enteradas de la situación, al igual que los feligreses”. Y remata: “Cómo será, que la imagen de San Nicolás de Bari que va en el nicho del altar mayor no se ha podido montar porque no hay maneras de colocarla en su lugar. Es decir, no hay escaleras altas y nadie se ha preocupado por llevarla a su sitio”.

Tejas desprendidas de la iglesia San Nicolás de Bari a dos años de su restauración. Monumento histórico Nacional de Venezuela.

Tejas desprendidas permiten la filtración de la techumbre. Foto Marinela Araque, 2017.

Miguelito García, vecino del sector, se une al coro del descontento: “Es insólito, dice, lo que está ocurriendo con la iglesia de Obispo, un monumento nacional de Venezuela; ¡cómo es posible que se haya gastado una millonada y la iglesia en menos de dos años está volviendo al estado en que estaba! Vea usted el techo, allá hay algunas tejas movidas y eso hace que se moje el interior de la iglesia. Son charcos de agua al pie de la escalera por la parte interna. Yo pregunto ¿por qué no hicieron bien el trabajo?, ¿qué pasó con las tejas antiguas?, ¿por qué no se le han hecho las mejoras necesarias para evitar que se siga mojando la iglesia? Hasta ahora nadie ha respondido las interrogantes de los vecinos”.

García nos invita a salir del histórico recinto para mostrarnos el piso quebrado del bulevar que lo circunda, los postes corroídos, las luminarias rotas: “El gobierno revolucionario es el culpable de lo que está pasando aquí con la iglesia; mire usted el bulevar, cuando hicieron el piso no le colocaron la malla Tucson tan necesaria para que soporte el peso, ahora los pisos se han fracturado; las luminarias que instalaron en el bulevar que son de metal, como ve, no las pintaron con anticorrosivos y se están oxidando. Hay un problema grave con la electricidad. En las noches se recalientan los pocos bombillos que quedan, y se apagan”.

Al toparnos con las cadenas y bombillas rotas del bulevar admite: “Claro que no toda la culpa la tiene el gobierno; una pequeña parte la tenemos los ciudadanos por no ejercer la contraloría social y por no cuidar las cosas. Vándalos han quebrado las lámparas de los postes y se han robado los bombillos y hasta las cadenas que no permitían el acceso de vehículos por los alrededores del monumento (circulación expresamente prohibida por el artículo 23 del Capítulo II de la Ley de Protección y Defensa del Patrimonio Cultural). Yo he visto que hasta el carro de la policía pasa por el bulevar, no dan el ejemplo.”

García sigue enumerándonos los problemas del histórico inmueble, que la mayoría murmura, pero que muy pocos se atreven a denunciar. “Yo no tengo miedo”, desafía, “por ello denuncio que aquí lo que ocurrió fue una estafa contra el pueblo, mucho dinero invertido para el mal trabajo que hicieron. Escriba eso, como se lo digo. Yo soy Miguelito García, todos me conocen y no les tengo temor, a pesar de que ellos tienen el poder y las armas”.

La mejor restauración, la de 1957

El cronista Díaz Nieves comenta que de las tres intervenciones que ha tenido la iglesia colonial, la mejor fue la del año 1957, cuando Marcos Pérez Jiménez tutelaba el país y Luis Alberto García Monsant era el gobernador de Barinas, “porque se respetó la originalidad del monumento”. Una de las peores, asegura, fue la del 1981, cuando estuvo el gobernador González Puerta: “Dígame, cepillaron las columnas y se pintaron de negro, quitándoles el color original, que era barniz natural. Había un reclinatorio de madera donde la gente venía a recibir la comunión, este desapareció. En esa restauración taponearon la cripta subterránea que estaba debajo del altar, le echaron dos camiones de granzón y ¡listo, la taparon! Las lápidas de las naves de la iglesia que fueron desmontadas para la restauración las desaparecieron. Solo quedaba la de uno de los Febres Cordero, muerto en Apurito en 1864, y que yo la tenía en el Museo Histórico, también la extraviaron. El resto las partieron todas. Hicieron diabluras en esa restauración”.

Desprendimiento de la capa de pintura de la iglesia asspictórica por humedad. Marinela Araque. 2017

Desprendimiento de la capa de pintura por humedad. Foto Marinela Araque., 2017.

En la más reciente, realizada entre 2013 y 2015, “esa gente actuó sin consultar a nadie, no siguieron ningún proyecto, ni recomendaciones expertas; por eso vemos tejas levantadas, la techumbre filtrándose, los muros con manchas negras, los frisos desprendiéndose y la pintura de las paredes lavándose con la lluvias. Lo que hicieron fue incorporar soluciones temporarias que no resolverán los problemas de fondo. Hasta el bulevar, que es nuevo, se ha visto afectado con los destrozos ocasionados por los muchachos de las escuelas, los carros siguen pasando por las adyacencias de la iglesia pese a que hay restricción vehicular. Es una anarquía lo que está pasando, aquí no hay gobierno.”

El nuevo bulevar de la iglesia colonial San Nicolás de Bari. Monumento histórico Nacional de Venezuela.

Niños de escuela en el nuevo bulevar de la iglesia San Nicolás de Bari. Foto Marinela Araque, junio 2017.

Cuando se anunció la esperada restauración, el mismo cronista escribió un artículo titulado Por fin San Nicolás hizo el milagro, en el cual soñaba que “con los dineros aprobados para la iglesia de San Nicolás de Barí bien puede perdurar en el tiempo por un espacio de 50 a 100 años, sin que sea necesaria otra intervención con la periodicidad en que se han venido ejecutando estas remodelaciones.”

Tras dos años apenas, ninguno de los consultados ve en el monumento histórico nacional de Obispos los más de cuatro millones de dólares que se le invirtieron. ¡Pecado!

 Fuentes consultadas

Catálogo del Patrimonio Cultural Venezolano 2004 – 2007. Municipio Obispos, estado Barinas. Instituto de Patrimonio Cultural. Caracas.

Díaz Nieves, Tirso. Entrevista realizada en la población de Obispos, municipio Obispos del estado Barinas el día 14 de junio 2017.

Díaz Nieves, Tirso. Por fin San Nicolás hizo el milagro. Artículo mecanografiado. Obispos  s/f. 2 f.

Gaceta Oficial de la República de Venezuela. Nº 26 320. Caracas 2 de agosto 1960. 2 p.

García, Miguelito. Entrevista realizada en la población de Obispos, municipio Obispos del estado Barinas el día 14 de junio 2017.

Ley de Protección y Defensa del Patrimonio Cultural. Gaceta Oficial Nro. 4623 Extraordinario. Viernes 3 de octubre de 1993. Caracas.

Obispeños reciben con beneplácito reinauguración de iglesia San Nicolás de Bari. En noticias4f.com, 19 de agosto de 2015. Consultado el 5 de julio 2017.

Vergara, Nancy. Entrevista realizada en la población de Obispos, municipio Obispos del estado Barinas el día 14 de junio 2017.