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Iglesia San Nicolás de Bari

Iglesia San Nicolás de Bari, una joya del siglo XVII venezolano, en Barinas.

Fachada de la iglesia San Nicolás de Bari, en Obispos. Foto Marinela Araque, 2017.

Nombre: iglesia San Nicolás de Bari.

Año: circa 1692.

Tipo de patrimonio cultural: tangible / imueble.

Administrador custodio o responsable: Diócesis de Barinas / Alcaldía del municipio Obispos.

Historia
Descripción
Valores patrimoniales
Situación actual
Ubicación
Fuentes consultadas

Historia

Mucho se ha especulado con respecto a los orígenes de la construcción de la iglesia colonial San Nicolás de Bari en el municipio Obispos del estado Barinas, según lo referido por Tirso Díaz Nieves (2011), tuvo su nacimiento en la segunda mitad del siglo XVII, o sea hacia el año de 1692.

Durante el largo proceso de parroquialización emprendido por los vecinos de Obispos, en 1628, estos reclamaban al Arzobispado de la ciudad de Bogotá, en el Nuevo Reino de Granada, la independencia religiosa del curato de la ciudad de Barinas.

Pero es a raíz de la visita realizada el 29 de octubre de 1738 a Obispos por el maestre don Nicolás Francisco de las Viadas, quien era juez superintendente de la Santa Cruzada y visitador eclesiástico, cuando se tiene información de la morfología física de este templo parroquial, pues quedó plasmado en el acta de visita que: “Al llegar a Obispos, vi la iglesia era de tapia. Con tres puertas grandes, dos pequeñas, sus ventanas correspondientes y su techo de palma”. Se cree que la cubierta de tejas fue incorporada en la segunda mitad del siglo XVIII.

El clérigo don Juan Martín del Castillo Terán, teniente de cura de Obispos, lo recibió con las ceremonias acostumbradas. Don Nicolás Francisco de las Viadas entró a la iglesia parroquial acompañado de su comitiva, se acercó al altar mayor donde estaba colocado el Santísimo Sacramento en una “piscide de plata grande”, en un sagrario de madera dorado y de colores.

Posteriormente a su llegada, el visitador se propuso realizar un inventario de todos los elementos que, para el 29 de octubre de 1738, se encontraban dentro de la iglesia Nicolás de Bari, cuya existencia aún puede constatarse en esta iglesia, sobre todo en los retablos y el altar mayor que existía para esa época.

Una vez lograda la parroquialización de Obispos mediante el auto dictado el 12 de noviembre de 1738, empieza para la iglesia San Nicolás de Bari, y sus feligreses, la vida institucional en un poblado que ya pasaba de 110 años desde sus primeros pobladores, casi todos oriundos de Barinas, que se habían asentado en “el Valle de los Obispos a partir de 1628”.

En sus inicios la iglesia contó con los siguientes sacerdotes: Pedro Pumar y La Riva (1729), Fray Miguel de Pineda (1735), Fray Lucas de Niño (1736), Rodrigo Ignacio Briceño (1736), Juan Martín del Castillo (1738) y Juan José Paredes (1763-1773).

La iglesia fue declarada Monumento Histórico Nacional el 28 de julio de 1960 por considerarse que la misma era una iglesia antigua, ya terminada para el año de 1830, en que se constituyó la República. Se incluyó en esta declaratoria las campanas, pilas bautismales antiguas y todas las obras de arte colonial que pertenecían a este templo como altares, imágenes, púlpitos, joyas y obras pictóricas entre otros.

Su valioso patrimonio y su cripta subterránea. Todo parece indicar que la iglesia parroquial de Obispos poseía los elementos necesarios para el culto divino. Ya que su mobiliario consistía en un Sagrario de madera que fungía como altar mayor, una imagen de la Virgen Inmaculada Concepción, conocida también como Purísima Concepción, una imagen de San Nicolás de Mira realizado en madera y con vestidura de raso. Además de una imagen de bulto de San José, una imagen de la Asunción y otra de San Miguel hecha de madera de una vara de alto.

Asimismo, el maestre don Nicolás Francisco de las Viadas pudo registrar en el inventario un cuadro de San Nicolás con su marco, una lámina de San Miguel pintada en lienzo, un altar dedicado a la Virgen del Rosario con un cuadro pintado en lienzo de la misma Virgen, una pila bautismal hecha en madera, dos campanas, un púlpito con su escalera y un confesionario.

Además del inventario elaborado en el año 1738, existen otros realizados en diferentes épocas que dan testimonio del valioso patrimonio que tuvo y tiene esta iglesia, a pesar de la “progresiva desaparición de objetos y elementos” que años atrás eran el orgullo de la feligresía.

Ya para el 15 de septiembre de 1890, se habla de la “profanación del templo y robo de la custodia de oro (esfera radiosa). Cuentan  que los ladrones la dividieron en tres partes, una de las cuales fue abandonada en la plaza de Obispos, quizás por un “ladrón arrepentido.” De igual manera, cargaron con el cáliz de oro, el incensario de plata y otros objetos sagrados de metal.

El inventario realizado el 2 de diciembre de 1910 señala además que la iglesia era de construcción española, de 50 varas de largo por 15 de ancho. Tenía tres puertas laterales, nueve ventanas cubiertas estas con tela de alambre. El techo estaba sostenido por 24 pilares, todo en buen estado, a excepción de la fachada que estaba desplomada hacia la plaza. La sacristía era de 10 varas de largo por 7 de ancho con un pequeño corredor, tres puertas y dos ventanas; una de aquellas en mal estado.

Su mobiliario para esa época estaba compuesto por seis altares en regular estado, “obras sin ningún mérito, a excepción del altar mayor. Existía, todavía, una imagen de San Nicolás en regular estado. Además de las imágenes de Nuestra Señora del Carmen, La Purísima, San José y un retablo de Las Ánimas. También había un Nazareno y una Dolorosa en mal estado.

Al mismo tiempo, estaba en el interior del templo un Santo Sepulcro con el cuerpo de Jesús de Nazaret en buen estado y dos crucifijos medianos de metal. Mientras que los ornamentos existentes eran seis casullas de diferentes colores (azul, amarilla, negra, morada, blanca y encarnada), todas en pésimo estado. Había también tres capas, una de color blanco y una encarnada en mal estado. La capa morada se conservaba bien para la fecha. Igualmente, tres albas, dos paños, una docena de purificadores, media docena de corporales, cuatro vestidos de monaguillos y una vara de palio, todas en buen estado.

En relación a los vasos sagrados y alhajas, fueron registrados dos cálices, un copón, una custodia, un porta vinos, una copa para purificar los dedos, una cruz pequeña para unción, una media luna de la Purísima, un báculo del San Nicolás de Bari, el Patrono, todos de plata. Un pectoral de plata corriente, una lámpara del Santísimo, una caldereta con su hisopo, un incensario con su navela, seis potencias, una espada de la Virgen de Los Dolores, una concha para los bautismos, elaborados todos de plata. Un pectoral con su cadena de oro y piedras finas, y un anillo pastoral de oro con tres esmeraldas pequeñas integraban también los bienes patrimoniales de la iglesia.

Para 1910 la iglesia parroquial contaba con una libra y cinco onzas de plata y tres gramos de oro como resultado de objetos quebrados. Gozaba además de útiles y enseres como catorce candelabros de metal y cuatro de madera, doce candeleros de cristal, ocho floreros de porcelana, un par de vinajeras de cristal, cuatro piedras de ara, dos sillas antiguas de madera, cuatro mesones de madera para imágenes, una tarima para el Santo Sepulcro, cuatro armarios de madera, cuatro varas de palio forradas con plata, tres cruces madera y una cómoda de madera. Cuatro campanas, tres buenas y una dañada, dos esquilones, un hierro para hacer hostias y un púlpito en buen estado.

Interior de la cripta subterránea de la iglesia San Nicolás de Bari, del municipio Obispos del estado Barinas. Venezuela.

Interior de la cripta subterránea de la iglesia San Nicolás de Bari. Foto Marinela Araque, 2006.

La iglesia posee una cripta o sótano subterráneo que se encuentra ubicada debajo del altar mayor, o retablo Sagrario y que según versión del patricio obispeño don Gilberto Lares, quien según sus propias palabras logró entrar al lugar, pudo observar que la cripta servía para conservar pequeñas cajas de madera, algunos restos humanos, quizás pertenecientes a las personas cuyas lápidas se encontraban en el piso de esta iglesia y que fueron desmotadas en una de las restauraciones del templo parroquial. En el año 1981 la cripta fue “taponeada con algunos ladrillos en la parte exterior, después de haberla rellenada de granzón.

Sus restauraciones. Es a través de una notificación realizada 28 de septiembre de 1875 por el vicario de la iglesia San Nicolás de Bari al Concejo Municipal de Obispos, cuando se tiene conocimiento del estado de ruinoso en que se encontraba este importante templo de la Provincia de Barinas.

En la sesión del día 14 de octubre del referido año, presidida por Enrique Tirado, el secretario dio cuenta de la petición del cura, quien había informado de que la iglesia que estaba a su cargo se encontraba en ruina por lo que solicitó ayuda para reedificarla.

En consideración a esta petición, uno de los concejales propuso que, estando contemplado en el Art. 1 de la Ley 9ª que trataba de las obras públicas, el 5 % de los ingresos generales del Estado, en primer lugar, debería ser destinado a la reedificación de la iglesia.

Y ante la vista de la situación ruinosa del templo, planteó que se le comunicara al presidente de estado para que aportara esa cantidad, agregando antes “que la necesidad es urgente, que la medida que se dicte no admite dilaciones, porque si actualmente no se le hace alguna reparación, es imposible contener su caída”. Apoyada y discutida, fue “unánimemente aprobada.”

El 11 de agosto de 1879 el presbítero Ramón Ruiz, crea una junta o Sociedad Progresista de Vecinos de Obispos, con el fin de emprender la reedificación de la iglesia, cuya estado de conservación era deplorable.

A pesar de los llamados de los sacerdotes y concejales, nada se había hecho para salvar al templo de una “caída inminente”. En el año 1892 aparece una nota en el periódico obispeño El Amanecer, donde se resaltaba que “Nada se hace en el sentido de su reedificación, bueno sería, pedir la colaboración al Gobierno Nacional, que no dudamos del buen éxito de la demanda”. En el año 1904, el padre Adonay Noguera había pedido al general Castro ayuda para los reparos de la iglesia y para su conservación.

Como hemos visto, durante el siglo XIX y principios del XX se habían realizado diligencias para la restauración de la iglesia, pero no es sino hasta 1957 cuando el gobernador de Barinas, doctor Luis Alberto García Monsant, recibe de Felipe Urbaneja, titular del Ministerio de Justicia, la cantidad de treinta mil bolívares (Bs. 30 000) para la reconstrucción del histórico templo parroquial de Obispos.

La restauración estuvo bajo la dirección del maestro constructor italiano Gaetano Reggiani, quien realizó un extraordinario trabajo de “prensas y torniquetes” y pudo, con esta maniobra, hacer llegar a su sitio la techumbre de esta iglesia, la cual había sido desplazada de los muros perimetrales sobre los que se apoyaba. A una distancia de casi 0,40 metros, en ambos laterales.

Placa conmemorativa de la restauración en 1957 de la iglesia San Nicolás de Bari. Municipio Obispos, del estado Barinas, Venezuela.

Placa de la restauración de 1957. Foto Marinela Araque, 2017.

De la misma forma, el maestro Reggiani respetó en su integridad los patrones originales del monumento, como los frisos, las columnas, los pisos de ladrillo, los ornamentos y demás elementos estructurales de su estructura primigenia.

Pasaron 24 años de la última restauración cuando, en 1981, el edificio eclesiástico vuelve a ser intervenido. Bajo el mandato del gobernador del estado Barinas, doctor José González Puerta, se inicia el proceso de restauración a través de la constructora Edivica, cuyo responsable directo era el arquitecto Aldo Aguilera.

Los trabajos se iniciaron con una escarificación total de los frisos originales de la iglesia. Se interviene el piso y se sustituye las baldosas de ladrillo por panelas de arcilla cocida con un formato de 25 x 25. Asimismo, se desmontan las lápidas mortuorias existentes en las tres naves del templo, que correspondían a ilustres obispeños y no se colocaron más. Las  lápidas nunca más volvieron a su lugar de origen. En la actualidad, se desconoce su paradero.

Asimismo, se modifica el patrón original de las columnas o pilastras al pulimentar lo “rústico de su tersura o labrado a hacha” y ser cubiertas con barniz de caoba oscuro. Se desmonta el reclinatorio de madera que existía frente al altar mayor, donde los fieles recibían la comunión, para ser ornamentado con un doble piso de concreto.

Además, se intervino la cubierta o techo, sustituyéndose el maderamen deteriorado por la acción del agua y los insectos. Algunos especialistas en la materia sostienen, ante esta intervención, que más que hacerle un bien al inmueble, se contribuyó a su “peor transformación, tanto a nivel de frisos, como a la apariencia original del monumento, pues no se contó con personas especializadas en este tipo de restauración, violándose las disposiciones que en este sentido había dictado la Junta Protectora y Conservadora del Patrimonio Histórico y Artístico de la Nación.

Después de haber  transcurrido diez años de la restauración de 1981, la Dirección de Obras Públicas del estado Barinas solicita al Instituto de Patrimonio Cultural (IPC), una inspección a la iglesia San Nicolás de Bari, la cual es realizada el 15 de abril de 1991 por una comisión integrada por los arquitectos Graciano Gasparini y Maya Felice Berti.

Las recomendaciones elaboradas por esta comisión fueron precisas para controlar las condiciones de deterioro que se habían incrementado con el paso del tiempo y la ausencia de un plan de mantenimiento. Las mismas contemplaban intervención en los elementos estructurales de su techumbre, la estructura muraria y control de la colonia de murciélagos que en un gran número habían invadido la estructura del techo.

Pasaron veinte años  después de la inspección realizada por el IPC y el deterioro de la iglesia cada día fue mayor. En el año 2012 el sacerdote bariniteño Franklin Rangel hace esta solicitud al presidente Hugo Chávez Frías: “Queremos, señor presidente, que la iglesia de Obispo sea rescatada” en una misa oficiada en la iglesia Nuestra Señora del Rosario ubicada en la población de Sabaneta para conmemorar los treinta años del fallecimiento de la abuela del presidente, “Mamá Rosa”. Recordándole también, que “el referido templo es uno de los más antiguos de Barinas y del país.”

La respuesta del presidente Chávez fue grata para los vecinos de la población de Obispos. En palabras del cronista oficial del municipio Obispo, Tirso Díaz Nieves, “por fin San Nicolás hizo el milagro”, refiriéndose a la aprobación de los recursos económicos para la restauración de la iglesia, Monumento Nacional de Venezuela, anunciado por el presidente a través de un programa televisivo.

Hasta llegó a decir el cronista Díaz Nieves: “Que con el dinero aprobado la iglesia San Nicolás de Bari bien pudiera perdurar en el tiempo al menos por un espacio de 50 años a 100 años sin que sea necesaria otra intervención.”

En el mes de septiembre del 2012, la gobernación del estado Barinas realizó un concurso abierto para la rehabilitación y mejoras en la iglesia San Nicolás de Bari de Obispos, municipio Obispos. La obra superó los 25 500 000 bolívares, cuyos recursos hicieron posible la remoción completa de la infraestructura colonial. La iglesia fue reinaugurada en agosto de 2015.

Descripción

La iglesia está ubicada en el centro histórico de la población de Obispos, al noroeste de la plaza Bolívar, sobre un terreno de 1500 metros cuadrados de superficie.

Iglesia San Nicolás de Bari desde la plaza Bolívar de Obispos, estado Barinas. Venezuela.

Vista de la iglesia desde la plaza Bolívar. Foto Marinela Araque, 2017.

Su planta rectangular es de 44,80 metros de largo, por 16,80 metros de ancho. Se caracteriza por sus gruesos muros perimetrales de 1,10 metros de espesor. Presenta tres naves de igual longitud que están separadas entre sí por pilares de caoba. Tiene gruesos contrafuertes que ayudan a sostener los muros con ventanas de derrame exterior a todo lo largo de los mismos.

La fachada principal consta de dos cuerpos separados por dos series de hornacinas de fondo plano, ubicadas a ambos lados de una ventana espadaña central del coro.

El acceso principal se produce a través de un eje longitudinal de dirección sureste – noreste, siendo el sureste la fachada principal. Otros dos accesos secundarios se producen lateralmente a la entrada principal.

Tiene un presbiterio con dos altares al fondo separados de las naves solo por el desnivel de los escalones. La sacristía es un cuarto exterior de construcción posterior ubicado al lado de la epístola.

En el primer cuerpo destaca la portada, que es un arco de medio punto, sin molduras ni elementos decorativos, y dos contrafuertes, uno a cada extremo, los cuales le proporcionan solidez al templo. El segundo cuerpo es un frontón liso con hornacinas debajo del vértice. Tres sobrios pináculos, uno a cada vértice, complementan la disposición.

Detalle de la techumbre de de la iglesia San Nicolás de Bari, de Obispos, estado Barinas, Venezuela.

Detalles de la techumbre de la iglesia San Nicolás de Bari. Foto Carlos Briceño, 2006.

La techumbre, de pares y nudillos con harneruelos en la nave central y pares en los laterales, apoya sobre vigas de madera sostenidas a su vez por zapatas de volutas sobre pilares de caobas. Los mismos son de sección octogonal, con bases molduradas talladas en una sola pieza.

Valores patrimoniales

La iglesia Nicolás de Bari es Monumento Histórico Nacional y Bien de interés cultural del Estado venezolano. Posee un rico patrimonio mueble constituido por  imágenes, retablos, cuadros, campanas, cálices, ornamentos, útiles y enseres que están dentro del inventario realizado por don Nicolás Francisco de las Viadas en el año 1738 que han resistido al paso del tiempo, al robo y extravío. Asimismo, existe un archivo con libros de partidas de nacimiento, defunción, matrimonio y de gobierno con una data de 1810 – 1878.

El valor artístico arquitectónico está dado por las técnicas constructivas y sus cualidades funcionales referentes a su estilo y composición. Con un valor histórico que data de mediados de siglo XVII.

Su valor social está dado porque presta un servicio religioso a las comunidades de Obispos. Asimismo, conserva una colección de imágenes de importancia decretada Bien de interés cultural, y publicadas en el Catálogo del patrimonio cultural venezolano 2004 – 2007, del Instituto del Patrimonio Cultural.

Situación actual

Paredes humedecidas de la iglesia San Nicolás de Bari, de Obispos. Barinas.

Filtración en las paredes de la iglesia San Nicolás de Bari. Foto Marinela Araque, 2017.

Pese a su reciente restauración, acometida entre 2013 y 2015, actualmente la fachada de esta antigua iglesia San Nicolás de Bari, de la ciudad de Obispos, de Barinas, presenta manchas de color negruzco y la pintura está diluyéndose por la humedad. También se pudieron observar algunas filtraciones en su techumbre.

Ubicación

Calle Miranda frente a la plaza Bolívar de la población de Obispos, municipio Obispos, estado Barinas.

Fuentes consultadas

Archivo fotográfico Iglesia San Nicolás de Bari. En https://oggisioggino.wordpress.com/2013. Consultado en 21 de junio 2017.

Catálogo del Patrimonio Cultural Venezolano Municipio Obispos 2004 – 2007, municipio Obispos, estado Barinas. Instituto de Patrimonio Cultural.

Díaz Nieves, Tirso. Huellas indelebles. Breves apuntes bibliográficos de la parroquia Obispo sus sitios y sus personajes. Mérida. 2011. pp. 20 – 22.

Díaz Nieves, Tirso. La iglesia colonial San Nicolás de Bari. Historiografía. Mérida. 2008. p. 61.

Gaceta Oficial de la República de Venezuela. Nº 26 320. Caracas 2 de agosto 1960. 2 p.

Gasparini, Graciano. Templos coloniales de Venezuela. Gráficas Armitaño C.A. Caracas. 1985.

Medina, Dimas. Cura bariniteño pidió al presidente Chávez rescatar iglesia de población de Obispos. La Prensa Regional, 2012. p. 5

Investigación: Marinela Araque Rivero.

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