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Palacio del Marqués de las Riberas de Boconó y Masparro

Fachada del Palacio del Marqués de las Riberas de Boconó y Masparro, llamado popularmente Palacio Marqués de Pumar, previo a su reinauguración como casa del ALBA, 2014. Foto Marinela Araque R.

Nombre: Palacio del Marqués de las Riberas de Boconó y Masparro / Palacio Marqués de Pumar.

Año: 1744.

Tipo de patrimonio cultural: tangible / inmueble.

Administrador custodio o responsable: gobernación del estado Barinas.

Historia
Descripción
Valores patrimoniales
Situación actual
Ubicación
Fuentes consultadas

Historia

A José Ignacio del Pumar y Traspuesto, conocido como el Marqués de las Riberas de Boconó y Masparro, Vizconde del Pumar y Caballero de la Real y Distinguida Orden de Carlos III, se le acredita la construcción del Palacio del Marqués de las Riberas de Boconó y Masparro en el año 1774.

El inmueble representa de alguna forma la riqueza de su dueño, personaje perteneciente a las esferas pudiente de la sociedad barinesa colonial. Este inmueble construido con las mismas características de las construcciones coloniales de la época, con amplio corredores, patio central, planta cuadrada y techumbre con alfardas, desde su erección ha sufrido varias restauraciones eventualmente no adaptadas a sus usos similares al que se creó, sino a actividades totalmente distintas.

En torno a esta construcción colonial se han tejido diferentes leyendas que han pasado de generación a generación, una de las más conocidas es que el Marqués de las Riberas de Boconó y Masparro, quien puso su fortuna y su vida al servicio de la región exhibiendo y presumiendo de su riqueza, quiso adornar uno de los salones del palacio forrando el piso con monedas españolas de plata por lo que solicitó al rey permiso para cumplir sus deseos. Su majestad consintió esta pretensión, siempre que las monedas fuesen colocadas de canto para evitar que la imagen del rey  y del escudo de armas de la monarquía española fueran pisoteados, razones que llevaron al marqués a desistir de tan presumida aspiración.

Lisandro Alvarado, citado por Baudilio Mendoza (2015), expresa que:  “La hermosa mansión del Marqués de Boconó, ubicada en la ciudad de Barinas, fue levantada a base de ladrillo y de piedra granítica, de la misma que hace rodar el impetuoso río Santo Domingo entre sus ondas. Era de un solo piso y medía en su cuerpo principal unos ciento cincuenta pies de frente por ciento treinta y cinco pies de fondo. Una serie de diecisiete pilares cuadrangulares, unidos por arcos rebajados, forman alrededor del patio una extensa galería en cuyas paredes se ven abiertas muchas luces de arcos dintelados, dispuestas con poca simetría y correspondientes a las diecisiete piezas que contenía el edificio”.

A través del tiempo, esta edificación ha pasado por diversas transformaciones y usos que la han afectado de diferentes maneras. Primero fue habitada por la familia Pumar Callejo entre 1762 y 1813.

El 22 de enero de 1814, el palacio fue incendiado y bombardeado por las tropas realistas comandadas por Yánez, Puy y Ramos, y la guardia urbana de la ciudad que era perseguida por los españoles y había ido a refugiarse en el residencia del marqués, fueron ajusticiados dentro de la mansión. En palabras de José León Tapia: “Trescientos jóvenes barineses, de la Guardia Urbana, perecieron entre sus escombros al defender hasta la muerte. Así lo contaban los abuelos, con orgullo en la mirada, cuando los muchachos de mi tiempo preguntábamos por su acontecer”.

Miguel María Pumar, hijo del marqués, que ocupaba el cargo de Alcalde Ordinario de la ciudad de Barinas, lo da en venta el 27 de octubre de 1838 a la Diputación Provincial por dos mil pesos a fines de dar asiento al Colegio Bolívar, pero este proyecto no se pudo realizar por los efectos de la Guerra Federal y el palacio vuelve a caer en ruinas, por lo que la Diputación Provincial de Barinas lo transfiere al ayuntamiento barinés.

Don César Acosta, primer cronista oficial de la ciudad de Barinas, señala en su obra Rasgos biográficos de Barinas que al concluir la guerra de Independencia y erradicado el tutelaje español, gran parte del esplendor de Barinas fue regenerado de sus maltratos arquitectónicos, acciones que no logró extenderse al histórico palacio Marqués del Pumar. Según este historiador, fueron muchos los “monumentos extinguidos en el proceso histórico y cruciales conflictos bélicos que acunaron a la procera Barinas”.

Algunas edificaciones no fueron restauradas a tiempo y se desvanecieron sin dejar huella, caso que no ocurrió con el palacio del marqués, que permaneció en el olvido por 123 años. En ruinas, pero erguido con sus “vetustos paredones”.

Desde esa época, el inmueble quedaría sometido a otra prolongada fase de deterioro hasta decretarse su restauración en 1936 por el General Carlos Jordán Falcón, presidente del estado Barinas.

Su primera restauración. A principios del siglo XX, la Junta de Fomento del estado Zamora entregó dieciséis bolívares al jefe civil del Distrito Capital para el pago de la “limpia de las ruinas del palacio del Marques”, según se señala en Gaceta Oficial del estado Zamora de fecha 5 de diciembre de 1911, manteniéndose limpias las ruinas desoladas de esta antigua edificación por lo menos durante estos años.

Las restauraciones se inician desde la primera mitad del siglo XX, cuando por mandato del general Carlos Jordán Falcón, presidente del estado Zamora en el año 1936, se ordena la reconstrucción del Palacio del Marqués para ser destinado a Casa de Gobierno, dado a que no existía en la ciudad un edificio cómodo y de amplitud suficiente para que funcionaran las distintas oficinas del poder ejecutivo, legislativo y judicial.

Con la reconstrucción de esta “reliquia histórica”  considerada el orgullo de los habitantes de Barinas que veían en esta edificación el “recuerdo perenne de su esplendor pasado”, se estaba cumpliendo de forma cabal las aspiraciones del gobierno en el sentido de satisfacer “una ingente” necesidad, actuación que contribuiría con el ornato de la ciudad y con fines de utilidad pública.

Para tales fines, y previo estudio de dos ingenieros, se procedió a la reconstrucción del Palacio del Marqués por alarifes corianos traídos a Barinas, procurándose conservar la arquitectura general del inmueble, a cuyo efecto se ordenó la dotación de luces necesarias, arcos, fachadas, platabandas, pisos de mosaico y demás accesorios que técnicamente se requerían para la restauración.

Don César Acosta refiere que para la reconstrucción del ruinoso Palacio del Marqués se realizó la obra aprovechando los formidables muros de este edificio, que a pesar de  haber permanecido por más de 123 años a la intemperie, conservaba su grandeza colonial y sobre la altura de sus paredones fue reconstruido de manera exacta el histórico palacio de Barinas, salvo por unas pequeñas diferencias en su fachada y capiteles. Asimismo, destaca que la pileta existente en el centro del patio fue erigido en el año 1939, convirtiéndose este en un nuevo mobiliario de la edificación.

El día 12 de octubre de 1936 el general Jordán Falcón visita la obra de reconstrucción del palacio para afinar los detalles de la misma y verificar los avances de los trabajos. A solo  tres años del decreto que ordenaba su reconstrucción, fue concluida la restauración y en el mes de febrero de 1940 se inauguró solemnemente la Casa de Gobierno sobre las ruinas del Palacio del Marqués con la presencia del presidente de Venezuela Eleazar López Contreras, quien arribó a las 9 de la mañana a la balsa del río Santo Domingo de la ciudad de Barinas para dirigirse hasta el inmueble, con la asistencia de los altos poderes del estado, representantes de la Sociedad Bolivariana, y otros.

Inspección de la obra por el Gral. Carlos Jordán Falcón, presidente de Barinas. octubre de 1936. Foto dig. Samuel Hurtado Camargo.

En este acto se distribuyeron folletos relativos a la vida del marqués con fotografías de la reconstrucción del inmueble, mandados editar por el ejecutivo del estado y como un recuerdo a la memoria del ilustre hijo de Barinas Don José Ignacio del Pumar, Marqués de las Riveras del Boconó y Masparro y Vizconde del Pumar, “quien llevado por sentimientos de patriotismo, hizo causa común con el Movimiento Independentista que se inició el 19 de abril de 1810”.

El presidente del estado Barinas, Jordán Falcón, pronunció estas sentidas palabras el día de su inauguración: “La reconstrucción del Palacio del Marqués de Pumar, hasta ayer en estado deplorable de abandono y ruina, es un exponente inequívoco de la inquebrantable voluntad de mi Gobierno por dejar concluida una obra que, ante los intereses de la comunidad y pueblos del Estado, pueda en el presente y en futuro responder con orgullo a una digna y adecuada representación social y de asiento para los Gobiernos sucesivos Regionales siendo mi mayor satisfacción haber llevado a feliz término la vehemencia de mis aspiraciones, coronadas hoy bajo la protección y  amparo de una labor de reconstrucción Nacional sustentada en la República por el primer Magistrado de la Nación, General Eleazar López Contreras.”

Dentro de las instalaciones de amplio Palacio del Marqués  ya reconstruido y pintado al óleo, se instalaron las oficinas del presidente del estado Barinas, la Secretaría General de Gobierno, la Inspectoría de Vehículos, la Jefatura Civil del Distrito, la Corte Suprema del estado, la Procuraduría del Estado, la Fiscalía del Ministerio Público, el Juzgado de Primera Instancia en lo Mercantil y lo Civil, el Juzgado de Primera Instancia en lo Criminal, el Juzgado Superior del Estado, el Juzgado del Distrito Barinas, el Archivo del Estado, la Defensoría de Presos Pobres del estado, el salón para Recepciones, el salón para la Asamblea Legislativa, los salones del Concejo Municipal de Barinas, y la Tesorería General del Estado.

Su ampliación. La ampliación del palacio fue decretada por el gobernador de Barinas Luis Alberto García Monsant el 5 de julio de 1955 como sede para los poderes legislativos y municipales del distrito Barinas, con la colaboración de la municipalidad barinesa.

Para estos fines, la municipalidad contribuyó en 1957 con la cantidad de 540 000 bolívares, siendo presidente del cabildo barinés Don Aníbal Nieves. La ampliación tenía un área total de 1 300 metros cuadrados y se realizó conservando las características de su arquitectura original.

Palacio del Marqués de las Riberas de Boconó y Masparro después de su ampliación en 1955, que respetó sus líneas originales. Foto Ramón Contreras, año 1955. Digitalización:  Marinela Araque Rivero.

Fuente incorporada en 1955, cuando realizó la ampliación. Foto Samuel Hurtado Camargo, 2017.

Como parte de esta extensión se construyó, entre los dos patios centrales, el salón de sesiones del poder legislativo en un área aproximada de 100 metros cuadrados, con nueve puertas de caoba de dos hojas y piso de parqué. También se le instaló una fuente interna. La inauguración de la obra se realizó a finales de 1957. Presidía la legislatura don Cruz Ramírez, y le acompañaban como diputados Arquímedes Osuna, Napoleón Lujambio, Dr. Rubén Díaz, Dr. José León Tapia, Pedro J, Paolini, Dr. Víctor Manrique, Rafael Segundo Rojas, Rafael Balestrini, Delfín Caballero, don Rubén Tapia Peña, Lorenzo Franco Vargas, Carlos Nieves y Julio Oropeza. La Secretaria era Delia de Abreu.

Desde 1940 hasta el 2006 fue sede del Gobierno estadal, del Consejo Legislativo y del Concejo Municipal. Durante este periodo solo se mejoraron, entre 1998 y 1999, las salas de baño, las instalaciones eléctricas y la fachada principal.

Hasta el año 2006 albergó en su recinto las sedes de las oficinas de la Dirección de Educación, la Fundación del Niño, la Corporación Barinesa de Turismo y el Instituto Autónomo Municipal de la Vivienda Popular. El salón central estuvo destinado al Consejo Legislativo. Mientras que en el área de  la azotea había un dormitorio, con su sala cocina, comedor y baño destinado al personal que hacía la vigilancia permanente del inmueble.  Para esa fecha, en la edificación se diferenciaban dos sectores de acuerdo a la fecha de construcción: el sector “A”, que correspondía al área reconstruida entre 1936 y 1939, donde funcionaban dependencias adscritas a la gobernación del estado y un salón para el consejo legislativo; mientras que el Sector “B”, que es la ampliación edificada en el año 1957, se ubicaban oficinas que dependían del municipio.

Restauración inconclusa. La segunda restauración de esta edificación se inicia en el año 2006, cuando el Centro Jacinto Lara, en cumplimiento con lo estipulado en el contrato suscrito con el Instituto Municipal de la Vivienda Popular (IMVIP) para la Rehabilitación y Puesta en Uso del Palacio del Marqués, presentó a consideración de dicho organismo un proyecto en cuyo diagnóstico se detectó que la cubierta del palacio presentaba deficiencias debido al mantenimiento que se la había aplicado anteriormente con distintos criterios técnicos y productos, que propiciaron la penetración del agua por diferentes puntos del techo.

Asimismo registraron defectos en las pendientes que generaban varios puntos de empozamiento de las aguas, lo cual no podía ser corregido sin el levantamiento del manto. Los bajantes pluviales empotrados se encontraban obstruidos, lo que deterioró notablemente las columnas.

Sus muros no presentaban problemas estructurales graves, sino algunas fisuras y numerosas manchas de humedad producto de la inadecuada colocación de equipos de aire acondicionado en ventanas o por las infiltraciones procedentes de la cubierta.

Los cerramientos, como ventanas, se encontraban mutilados por la inadecuada colocación de los equipos de aire acondicionado de uso doméstico. En relación a las puertas, se apreciaban numerosos daños por la instalación de cerraduras y otros herrajes inadecuados a su estructura original.

El piso del salón central, que era de parqué de madera, presentaba deterioro localizado por pudrición generada por la humedad en su parte inferior. Las instalaciones sanitarias requerían un trabajo de  sustitución completa. De igual forma, en las instalaciones eléctricas había mucha improvisación lo cual implicaba a futuro un posible conato de incendio.

El pavimento que recubría el inmueble presentaba deterioro por reparaciones o ampliaciones a las instalaciones subterráneas. Numerosos tramos presentaban losas de diferente dimensión y color, producto de reparaciones a las redes. En fin, eran muchos los problemas que presentaba este inmueble para el año 2006, por lo que se decide rehabilitarlo.

El 26 de enero de 2006 la alcaldía de Barinas le otorga la buena pro a la empresa Construcciones CAPATA C.A. para la construcción de la obra “Conservación y rehabilitación Palacio El Marqués del Pumar. Convenio Alcaldía-FIDES” por un monto de dos mil ochocientos  cincuenta y seis millones trescientos cuarenta y tres mil ochocientos veintiún bolívares con  treinta y seis céntimos (Bs. 2 856 343 821,36).

En este sentido, se inicia  el proceso de desocupación de la edificación que se realizó en forma controlada y una gran parte de los componentes de mobiliario, lámparas y otros tipos de elementos con valor patrimonial, a fin de preservarla contra el deterioro y riesgo de extravío fueron inventariadas por la “Comisión del Palacio del Marqués” y entregadas al despacho Bienes de la gobernación del estado Barinas para su custodia, el cual debían ser regresados a la edificación al culminarse la rehabilitación mediante un proceso controlado.

Lamentablemente, estos bienes fueron deteriorándose en un depósito de la gobernación del estado, pese al clamor y la gestión del cronista oficial de la ciudad, Alberto Pérez Larrarte, quien solicitó el 4 de diciembre del 2012 a Lymar Betancourt Coirán, contralora general del estado Barinas, una inspección al depósito de bienes de la gobernación regional, ubicado en la calle 7 de la urbanización General Pedro Nicolás Briceño Méndez, a fines de determinar el estado en que se encontraban los bienes muebles que pertenecieron al Salón de Sesiones del Consejo Legislativo del estado Barinas situado en el Palacio del Marqués de las Riberas de Boconó y Masparro.

Dichos bienes fueron entregados en perfectas condiciones por los representantes legales del Consejo Legislativo del estado Barinas, Marcos Garrido y Zuleima Colmenares al ciudadano Oswaldo Santiago, jefe (e) de la Oficina de Bienes y Servicios adscrita a la Secretaría Ejecutiva de Administración, Finanza y Hacienda de la gobernación del estado Barinas a fin de realizar el respectivo traspaso al depósito de Bienes de la Gobernación del estado Barinas según acta de fecha 13 de noviembre del 2007.

Algunos de estos muebles datan de 1939, época en que el general Carlos Jordán Falcón, presidente del estado Barinas, recuperó la edificación para convertirla en la sede estatal de Gobierno. Posteriormente el doctor Luis García Monsant realizó la ampliación de la estructura y se incorporan algunos muebles más, sumándolos a las nuevas adquisiciones que hizo el poder ejecutivo de Barinas, por lo que esta colección forma parte de la memoria histórica del estado, y era menester preservarla para el goce y disfrute del pueblo barinés y de las futuras generaciones.

En la actualidad nada se ha hecho. Las diligencias no pasaron de ser un simple reconocimiento de la situación de los bienes que pertenecieron al palacio por funcionarios de la contraloría del estado, realizado el 10 de enero del 2013, para después olvidar el problema. Mientras, la obra de rehabilitación quedó inconclusa en el 2006 por razones que se desconocen, quedando la puerta principal fue condenada con unas láminas de zinc.

Durante años la puerta del palacio quedó condenada con láminas de zinc. Foto. Marinela Araque.

En 2010 la Fundación Cultural Bahareque presentó al Consejo Legislativo del estado Barinas y al Instituto de Patrimonio Cultural un informe titulado “Bienes culturales de Barinas: balance y perspectivas en tiempos del bicentenario” donde se alertaba del estado de abandono del Palacio del Marqués, logrando que se realizara una inspección por parte de las autoridades, lo cual aceleró las diligencias sobre el caso.

A pesar de las múltiples denuncias efectuadas en la prensa regional hubo que esperar hasta el año 2012, cuando se reinician los trabajos de rehabilitación del palacio, esta vez gracias a la aprobación de recursos por parte del ejecutivo nacional, quedando bajo responsabilidad de la gobernación del estado la concreción de los trabajos respectivos.

El proyecto se realizó en varias etapas, según se desprende de las informaciones oficiales difundidas en los rotativos regionales, pero se desconoce a cabalidad en qué consistió cada una de ellas, ya que dichas obras se manejaron bajo una especie de “secreto sumarial”.

271 años por el alba(ñal) ideológico. Dentro de los cambios que se pueden apreciar a simple vista se constata la sustitución de las puertas y ventanas originales de los años 1936 y 1957 instaladas en su primera restauración y ampliación respectivamente, y elaboradas en madera natural, por cerramientos hechos en madera artificial como mdf o aglomerado, de precaria perdurabilidad.

Busto del extinto presidente Hugo Chávez en el palacio. Foto M. Araque.

También se sustituyeron las baldosas, pero lo más drástico, aunque reversible, fue el cambio del color: de elegante blanco colonial por un verde limón, modificación que causó molestia entre algunos barineses acostumbrados a ver al palacio con “paredes de calicanto”. Asimismo, causó desagrado el hecho del cambio de un nombre con 271 años de historia; aunque se desconoce un decreto o resolución donde se señale dicha disposición, el 5 de febrero de 2015, cuando fue inaugurada la edificación convertida ya en la Casa Cultural del ALBA, para la vocería oficial dejó de ser el Palacio del Marqués de Pumar, pues hasta en la nota publicada por la Agencia Venezolana de Noticias (AVN) se ventila el cambio de nombre, al señalar que “La infraestructura ubicada en la capital de estado fue declarada patrimonio cultural y llevó el nombre de Palacio El Marqués, que ahora se orientará a la investigación y documentación de temas sociales, culturales y turísticos de los países miembros de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (Alba)”.

Sin embargo, la ciudadanía lo sigue llamando el Palacio del Marqués de Pumar. Google Maps tampoco se ha dado por enterado del cambio de nombre.

Descripción

La fachada verde limón no sentó muy bien entre quienes prefieren el elegante blanco colonial del histórico palacio. Foto Marinela Araque.

Es una edificación de tipología civil, que actualmente tiene uso cultural al ser destinada como la Casa Cultural de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA).

El palacio se encuentra ubicado en una manzana rectangular que abarca cuatro esquinas. Tiene dos entradas principales a través de portales decorados, por los que se puede tener acceso desde la avenida El Marqués del Pumar. Estas dos aberturas para la circulación peatonal están ubicadas en posición sureste, frente a la actual plaza Bolívar. Es la conexión más importante hacia dicho espacio público.

Se accede desde dos zaguanes con figura de rectángulo, hacia unos corredores techados que a la vez sirven de distribución interna. Desde esos espacios techados existe vinculación física y visual hacia los recintos y espacios centrales propios de la edificación (patios centrales con jardines y al descubierto. Desde el corredor lado norte se accede al único núcleo de circulación vertical que existe en el inmueble.

Está compuesta por tres tramos de escalones y tres descansos para poder salvar la doble altura existente. Mediante la misma se interconectan la planta baja y la azotea, donde funciona un área de vigilancia policial. El terreno tiene forma de rectángulo con su lado más largo paralelo a la avenida Marqués del Pumar. En la parte posterior de los dos accesos, por la planta baja, se interconectan los distintos espacios a través de corredores techados con doble altura.

Patio interno del palacio del marqués de Pumar. Año 2017. Foto. Samuel Hurtado Camargo.

Los recintos internos están organizados alrededor de dos grandes espacios centrales que matizan el ambiente con sus áreas verdes. La edificación se asemeja a un paralelepípedo, con proporciones de ancho y largo equivalentes al crecimiento de la altura existente. El techo está conformado por una gran losa de concreto que alberga una azotea visitable con balaustrada perimetral.

En la fachada de la edificación original se observa el Escudo de Armas de Barinas y en el de la ampliación el escudo del estado Barinas. Además, se ubican en la fachada posterior diecisiete ventanas y un portón. Mientras que en las fachadas lateral izquierda y lateral derecha, se distinguen ocho ventanas en ambos lados. En total, son cuarenta y ochos ventanas que definen la fachada del palacio.

Valores patrimoniales

Fue residencia de uno de los más notables barineses de la antigua Provincia de Barinas, Don José Ignacio del Pumar, Marqués de las Riberas de Boconó y Masparro, Vizconde del Pumar y Caballero de la Real y distinguida orden de Carlos III, no solo por su abolengo sino por los servicios prestados al pueblo de Barinas. Ejerció el cargo de alcalde ordinario de la ciudad, fue Teniente de Gobernador y Justicia Mayor.

Hasta el año 1814 la edificación sería escenario de dramáticos acontecimientos políticos y sociales, muriendo en sus espacios la guardia urbana de la ciudad; en su honor fue develada en el año 1985 una placa con la siguiente inscripción: “El pueblo de Barinas en homenaje a la Guardia Urbana de la ciudad inmolada en este sitio el 22 de enero de 1814 en defensa de la libertad de la Patria. Barinas, 22 de enero de 1985”. Esta placa fue removida de su ubicación original y se desconoce su paradero.

Desde 1940 hasta 2006 fue sede de gobierno del estado Barinas, del Concejo Legislativo, de la Corporación Barinesa de Turismo, del Concejo Municipal de Barinas y de la Dirección de Educación.

Su valor arquitectónico lo define su composición funcional y característica formal de su fachada. Su valor contextual está dado por la relevante presencia del inmueble en el contexto, dado a sus dimensiones. Además de la coherencia que guarda su volumen con la altura perfiles y escala, en el sitio. En la actualidad es sede de la primera Casa Cultural de la Alianza Bolivariana para los pueblos de Nuestra América de Venezuela (Alba).

Situación actual

Buen estado de conservación. Aunque se observan problemas por la humedad ocasionada por los aires acondicionados en las paredes y pisos adyacentes a los patios principales. Hay desprendimiento del friso en algunas paredes y la pintura de la fachada se ha desvanecido. Las puertas y ventanas están deteriorándose porque se sustituyeron las de madera natural, que son más resistentes a los efectos y cambios ambientales, por unas de material aglomerado que al tener contacto con el agua y el sol se deforman con el tiempo.

Ubicación

Avenida 7 Marques del Pumar, entre calles Arzobispo Méndez y 5 de Julio, parroquia Barinas, municipio Barinas, estado Barinas.

Fuentes consultadas

Álvarez, César. El palacio del Marqués simboliza a Barinas de todas las épocas. Diario La Prensa, p. 14. Barinas, 1985.

Araque, Marinela. Palacio del Marqués, patrimonio edificado en agonía. Diario La Noticia, p. 12, Barinas, 2009.

Archivo General del estado Barinas. Decreto Nro. 425 del 6 de mayo de 1936 publicado en la Gaceta oficial del estado Zamora el 28 de mayo de 1936.

Archivo General del estado Barinas. Decreto número 32, numeral 3 del 5 de julio de 1955.

Don Cesar Acosta. Crónicas regionales. 1973. s/p

Instituto de Patrimonio Cultural. Identificación y prediagnóstico de bienes muebles de valor patrimonial. Parroquia Barinas, estado Barinas. p. 328. Barinas, 2003.

Mendoza, Baudilio. Tradición y modernidad en la ciudad de Barinas. Gráficas Portatitulo. pp. 123 – 124. Barinas, 2015.

Pérez Cantor, Edinson. En tiempos del marqués José Ignacio del Pumar. Segunda edición. 2015. pp. 146 – 147.

Tapia, José León. El Palacio del Marqués. Diario La Prensa, Nº 6231 p. 4. Barinas, 2002.

Investigación: Marinela Araque Rivero.

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