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El abatido busto del poeta Rafael Ángel Insausti

A golpe de maquinaria pesada la Alcaldía de Barinas sacó de cuajo el busto del poeta Rafael Ángel Insausti. La atroz acción fue hace 7 años, y aún este bien cultural anda en el limbo.

Marinela Araque Rivero. 2/4/2017

Exequiel Duque, vendedor de frutas y miembro de la Asociación Civil Pequeños Comerciantes de Punto Fresco, denuncia a través de IAM Venezuela (Institutional Assets and Monuments of Venezuela), que desde hace siete años se halla desaparecido el busto del poeta barinés Rafael Ángel Insausti que estaba situado al final de la avenida 23 de Enero, cerca de la entrada de la Universidad Ezequiel Zamora, en un pequeño parque construido en homenaje al ilustre hombre de letras.

“Nosotros no la volvimos a ver desde aquel día en que fue derribada por las máquinas que hacían los trabajos, se la llevaron para confinarla en algún lugar. De eso hace siete años. Nadie nos ha informado adónde la llevaron, ni mucho menos la han colocado de nuevo en su sitio”, se lamenta Duque al tiempo de pedir a las autoridades que la escultura “vuelva aquí, a su lugar, a este parquecito que igualmente ha sido abandonado, a lo mejor así se animan a echarle un cariñito y nos construyen un buen bulevar para reivindicar al arrinconado poeta”.

Derribamiento del busto del poeta Rafael Ángel Insausti, en 2010, por una contratista de la Alcaldía de Barinas. Foto Xiomara Ortega.

La barbarie no lee poesía

Busto de bronce del poeta Insausti. Foto Marinela Araque.

El hecho se perpetró el 13 de julio de 2010. Con la excusa de la ampliación de la avenida 23 de Enero con Alberto Arvelo Torrealba, a la altura de la Redoma de Punto Fresco, fueron desalojados por la municipalidad los vendedores ambulantes que hacían vida comercial en el pequeño parque Insausti, denominado así por la tradición oral. Pero también cayó la representación del poeta que le dio su nombre al sitio. Aquel día la maquinaria pesada de una constructora que laboraba para la Alcaldía de Barinas abatía el busto de Rafael Ángel Insausti, creado en 1990 por el reconocido artista plástico José Ignacio Vielma Vielma.

Ante el reclamo de algunos dolientes de la cultura por la atrocidad a cielo abierto, explicaron que se trataba de un “accidente laboral”, sin embargo las diurnas imágenes del atentado contra el símbolo del poeta y la cultura barinesa (el monumento fue declarado Bien Cultural en 2005 por el Instituto de Patrimonio Cultural) derribaban también cualquier pretexto: la estatua de Insausti yace en el suelo, bajo la afrenta de máquinas que hacen su desconcertante trabajo para la alcaldía, ente que tiene la obligación legal de velar por el patrimonio cultural del municipio. Más que impericia laboral, algunas personalidades de la ciudad califican este incidente como un “acto de vandalismo cometido por el mismo Estado”.

Han transcurrido siete años de aquel hecho y el ciudadano común nada sabe del paradero de la escultura derribada por la constructora. Nadie ha dicho nada, como dijera el poeta Insausti en unos de sus poemas: son como “Piedras… no escuchan. Nada dicen…”. Cuaja desde entonces la amnesia ciudadana y gubernamental frente al despojo de un símbolo que pretendió alguna vez llevar la poesía del bardo barinés a un modesto parque de la ciudad.

Vielma Vielma: “Este es el país de la desmemoria”

¿Qué ha pasado desde que se derribó la escultura?, ¿qué argumentos ofrecen los responsables de este bien cultural?, ¿dónde se encuentra el busto del poeta barinés? IAM Venezuela conversó con el artista plástico José Ignacio Vielma Vielma, quien refirió que después de que una empresa privada atentara contra una de sus creaciones hace casi siete años, “nadie recuerda, ni las autoridades ni la ciudadanía, que la estatua del poeta Insausti fue mutilada y carece de la base original, que quedó en el pedestal. Este es el país de la desmemoria“.

En el pedestal no se observa la base original de la obra. Foto Marinela Araque R.

Más que la desmemoria, parece ser la desidia la que se ceba en este monumento. IAM Venezuela se trasladó al sitio donde estaba la estatua del poeta para constatar que ni siquiera la base original referida por Vielma quedó en el pedestal, “restaurado” por la contratista responsable del incidente sin la debida supervisión de las autoridades culturales.

La fiscalía promete acciones a instancias de IAM Venezuela

El historiador Samuel Hurtado Camargo, quien fuera director del Departamento de Patrimonio del Instituto Autónomo Municipal de Cultura y Patrimonio, nos cuenta que él se apersonó el 13 de julio del 2010 hasta el lugar del incidente y pudo observar que, en efecto, la máquina de una contratista de la alcaldía había derribado la escultura con todo y su pedestal, por lo que procedió, como establece la ley, a levantar un informe fotográfico y a resguardar la escultura en la Oficina de Patrimonio, ubicada en la calle Bolívar, Casa de los Saberes Populares José Esteban Ruiz Guevara. Al siguiente día, rememora Hurtado, le informó al Instituto de Patrimonio Cultural (IPC) de lo sucedido, y el 17 de agosto del mencionado año recibe respuesta del IPC, donde se le informa que se había iniciado un procedimiento administrativo “en contra del Director de Ingeniería y Urbanismo de la Alcaldía de Barinas por la intervención del busto del poeta barinés Rafael ángel Insausti, declarado Bien de Interés Cultural según Gaceta Oficial Nº 38 206 del 10 de junio de 2005, lo que constituye infracciones de lo dispuesto en la Ley de Protección y defensa del Patrimonio Cultural”.

El Instituto de Patrimonio Cultural informó de no haber recibido solicitud de permiso para dicha intervención, por lo que habían solicitado el expediente e informe sobre el caso a la Secretaría del Poder Popular para la Ingeniería y Urbanismo de la Alcaldía de Barinas. Hasta la fecha no han obtenido respuesta.

Reitera Hurtado que durante su gestión como Director de Patrimonio Cultural de la alcaldía se preocupó por el destino del busto del poeta Insausti, por lo que se trasladó a la Fiscalía Décima Primera, con competencia en el área ambiental, que llevaba el caso, y tampoco obtuvo respuesta bajo el argumento de que “no podían dársela porque él era la parte acusadora”.

Solicitamos información sobre las diligencias del caso a la abogada que lleva el expediente en la aludida fiscalía, quien prefirió no identificarse. Sin embargo señaló que no entienden “por qué la alcaldía no ha procedido a poner la escultura en su sitio” y que, gracias a la visita de IAM Venezuela, cree conveniente “remitir un oficio a los responsables en la alcaldía para que nombren a personas calificadas para levantar la experticia técnica al busto del poeta”.

No sabemos si lo hizo, o si lo hará. Las únicas certezas con las que salimos de ese despacho del Ministerio Público es que hasta la presente fecha, en siete años, no ha habido culpables -ni castigo- para quienes atentaron contra este bien cultural en Barinas.

¿Un bulevar para el desagravio?

De la Fiscalía Décima Primera nos trasladamos a la Alcaldía de Barinas para inquirir sobre el destino de la escultura de Insausti. Allí el titular de su Dirección de Cultura, Édgar Pérez, aseguró que “la escultura se encuentra a buen resguardo en el Taller de Arte Municipal Rafael Calvo”, y que se le había retirado la pintura blanca de aceite, pues “en años anteriores alguien la pintó, y esta es una obra de bronce”.

Con respecto al por qué no la han colocado, señala que “todavía no hemos decidido dónde exhibirla, al parecer hay variadas opiniones de diversos sectores”. A su criterio, lo más conveniente sería “devolverla a su sitio”, en el pequeño parque de la avenida 23 de Enero con avenida Alberto Arvelo Torrealba; “eso sí, se debe reavivar este espacio público haciendo un bulevar que bien por decreto se pudiera denominar Bulevar Rafael Ángel Insausti y ojalá sea el 22 de junio, natalicio del poeta, cuando pudiéramos ubicar la escultura en ese espacio público”, reiteró.

El pedestal mutilado, detrás de la cabria ornamental, en el parque Insausti. Foto Marinela Araque Rivero.

A la “Plaza de los poetas”

La idea de “devolverla a su sitio” no es compartida por intelectuales y dolientes de la escultura, quienes se inclinan porque esta se instale en su espacio natural… la plaza Luis Razzeti, o “Plaza de los Poetas”, como opina el artista plástico y escritor Arnaldo Erazzo, quien confirma que en torno a este problema ha habido una “desesperante lentitud institucional y falta de cariño hacia el patrimonio”.

“Hace años, antes del derribamiento, hubo otro atentado contra el busto del poeta Insausti, cuando a alguien se le ocurrió pintar el busto con pintura de aceite, distorsionando su imagen real. Tampoco entonces nadie dijo nada”, lamenta Erazzo.

En un cuento digno de Julio Cortázar, el busto ha aparecido inexplicablemente por aquí y por allá, suscitando el juego de lo insólito: después de derribado ha estado en dos lugares, primero en la Casa de los Saberes quien era el custodio legal, pero al cerrarse esa institución lo recibe la Dirección de Cultura Municipal. Erazzo cuenta que una buena mañana apareció el busto de Isausti sobre una mesa en el Taller de Arte Municipal, sin que se supiera quien lo trasladó allí, “muy bien pudieron llevárselo los amigos de lo ajeno hasta otro lugar, se salvó de milagro.”

El autor de busto de Rafael Ángel Insausti sugiere que este sea reinstalado en la llamada “Plaza de los Poetas”. Foto Marinela Araque R.

Como en un feliz remate literario, cree que “ya es hora de darle su puesto en la “Plaza de los Poetas”: “Es el mejor espacio para ubicarlo, defiende, porque existe vigilancia permanente y el pueblo lo puede apreciar con más respeto”. José Ignacio Vielma, autor de la obra, coincide con Erazzo, pues considera que su estancia original “fue arruinada por la colocación de una cabria de petróleo y se ha alterado el contexto del espacio”.

A manera de colofón

El busto restaurado, sin la pintura blanca. Foto Marinela Araque.

Para cerciorarnos del paradero del busto de Insausti, IAM Venezuela se trasladó al Taller de Arte Municipal Rafael Calvo, donde una joven trabajadora nos lleva a su encuentro en el Taller de Serigrafía y Grabado. Sobre una mesa estaba él, sin la pintura blanca que alguna vez lo lastimó y reluciendo en su original belleza de bronce.

La escultura se puede apreciar a simple vista por la ventana que da a la calle Arzobispo Méndez, como queriendo decir algo a los ciudadanos y autoridades que transitan por allí.  Probablemente mascullando que la indolencia oficial y la desmemoria ciudadana ante el patrimonio cultural son como las piedras, que  “… No escuchan. Nada dicen…”.

Para quien quiera verlo, el busto del poeta mira desde el Taller de Arte Municipal Rafael Calvo. Foto Marinela Araque.

 

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