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Vandalizan mural “El Mito de Amalivaca” de César Rengifo

La obra, sobre los indígenas de la etnia Tamanaco, ubicada en los sótanos de las Torres de El Silencio, fue restaurada en el año 2006

Hercilia Garnica. 16/03/2017

Un transeúnte rayó una parte del mural “El Mito de Amalivaca”, el mural que el artista César Rengifo  realizó en las Torres del Silencio entre 1954 y 1955 . Con unos trazos sobre una de las figuras femeninas, quisieron simular el vello púbico que el autor no concibió en su obra original.

Sin embargo, el usuario de la red social Twitter Sergio Сергей Duque @sergionacional lo notó y denunció que el mural había sido vandalizado. “Bueno, algún imberbe tuvo la genial idea de vandalizarlo aprovechando la desidia”, escribió en su cuenta el pasado 12 de marzo. En la foto que publica se observan unos trazos en el vientre bajo de una de las figuras femeninas, y así efectivamente está.

Hicieron trazos en figura femenina de "El Mito de Amalivaca". @sergionacional

Hicieron trazos en figura femenina de “El Mito de Amalivaca”. @sergionacional

El resto del mural luce en buenas condiciones, aunque hay escasa iluminación. La mayoría de los bombillos reflectores instalados a lo largo de la obra están quemados. No había vendedores ambulantes ni tarantines colocados cerca de la pieza. Tampoco había basura.

El que decidió intervenir la obra con unos trazos de color negro seguramente contó con el tiempo suficiente para hacerlo. No hay vigilancia en los sótanos de las Torres del Silencio, aunque hay varios comercios abiertos y funcionan las sedes de varios ministerios, en cuyas entradas hay porteros. De resto circula muy poca gente por los corredores y pasillos de ese espacio subterráneo.

El mural es una versión de imágenes acentuadamente narrativas sobre los aborígenes Tamanaco, (pueblo indígena de la zona norte del estado Bolívar, prácticamente desaparecido hacia finales del siglo XVIII) y describe la creación de la raza autóctona, a la vez que se hace parte de los mitos de creación de la humanidad.

La obra había sido restaurada en el año 2006 por la Fundación para la Protección y Defensa del Patrimonio Cultural de Caracas (Fundapatrimonio) que desarrolló un programa de limpieza y reacondicionamiento de obras de valor patrimonial que incluyó al mural “El Mito de Amalivaca”, lo que permitió que recobrara su estado de obra emblemática.

La pieza fue solicitada a Rengifo por el ingeniero Leopoldo Martínez Olavarría, miembro del equipo de Cipriano Domínguez, arquitecto comisionado del diseño y la edificación del Centro Simón Bolívar.

La intervención del muro se inició en el año 1954 y concluyó a mediados de 1955. Veintiocho metros de largo por dos punto ocho metros de altura, en una curva situada en medio de una sala flanqueada por robustas columnatas a lo largo de la pared, eran las condiciones del soporte que intervendría el artista.

Rengifo se preparó e hizo acopio de elementos documentales que lo llevarían a la memorable representación de la historia de dos hermanos (Amalivaca y Vochi) que encauzaron a su pueblo a través del caos de las aguas desbordadas, hacia el río Orinoco, y en esta zona, los Tamanaco, nacidos del brote de semillas de palma de moriche, y luego de las enseñanzas de sus hermanos en las artes de la caza, la pesca, recolección de frutos, siembra o alfarería, refundan un territorio.

César Rengifo procede a aplicar algunas de las técnicas de gran formato que había visto en su tránsito por la tradición muralista mexicana. Sin embargo, a diferencia de las muy conocidas representaciones, decide componer el relato en mosaico vidriado de fabricación italiana (también utiliza algunos fragmentos producidos en el país). Desarrolla bocetos, y plantea cada una de las partes de la pieza como si se tratara de una sola, es decir, sin que se perciban cortes aparentes. Luego, con un grupo de obreros encargados de apoyar en las labores del mural, transfirió el dibujo completo sobre el muro al que adosó cada pequeña pieza como si se tratara de una gran pintura fragmentaria.

Fotografía Luis Chacín (2016).

En esta imagen, el mural puede apreciarse como estaba a mediados de 2016. Foto Luis Chacín

 

Fotografía Luis Chacín (2016).

Mural ¨El mito de Amalivaca¨ (1954-1955). Autor: César Rengifo. Centro Simón Bolívar, Caracas, Venezuela. Fotografía Luis Chacín (2016).

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