El playón

Nombre: El playón.
Autor: Armando Reverón.
Técnica: óleo y temple sobre coleto.
Dimensiones: 114 x 148 cm.
Año: 1942.
Tipo de patrimonio: Tangible/Mueble.
Administrador, custodio o responsable: Galería de Arte Nacional.

Historia
Descripción
Valoración
Ubicación
Fuentes consultadas

Historia

El playón es una pieza representativa del repertorio de paisajes realizados por Armando Reverón en las costas de La Guaira, donde vivió desde 1921. Realizada al comienzo del período sepia, que arrancaría aproximadamente en 1940, la obra testifica la interpretación que el maestro hace de la luz desde la búsqueda de elementos autóctonos y desechos, convirtiendo las telas para ensacar café o de coleto, como en este caso, en excéntricos soportes y elementos cromáticos a un mismo tiempo.

Se trata de una obra que es atmósfera pura, donde difumina las líneas para privilegiar los contrastes, realizados de manera un tanto automática, como si formaran parte de una imagen prototípica apelando a la memoria. En el año en que está fechada la obra, 1942, Reverón pinta todos los días lo que Juan Calzadilla llamó “el poderoso aliento poético del paisaje marino”, en el puerto de La Guaira.

Impresiones generadas por la luz en un paisaje que se repite, pero que sin embargo se muestra cada vez como una imagen inédita. En esta marina, como en otras realizadas con el mismo carácter, el artista imprime su característica propia, única, por implicarse de manera tan vehemente y hacer de sus métodos de apropiación del paisaje una marca crucial de su obra.

Juan Calzadilla se pasea en Armando Reverón, sus obras por aquel año de 1942, de vértigo creador del genio, para envolvernos en aquel mundo bucólico: “Las marinas son más dramáticas. Otra vez, aquí y allá, la amplia respiración brumosa de la atmósfera y el mar a través de la trama agujereada del soporte de coleto, apenas preparado, imponen un sutil juego de luces y sombras. El colorido dado por los pigmentos generalmente frotados en toques suspendidos, expectantes (…) Alcanza un gran virtuosismo en su técnica de saturar la superficie del soporte mediante manchas y rasgos muy sintéticos, gráficos. La mórbida luz del atardecer, el fulgor de la mañana”.

Descripción

el-playon-1942

“El lienzo está en blanco y cada pincelada es un pedazo del alma”, dijo alguna vez Reverón, y deja obras como esta.

El trabajo, realizado en tela de coleto al igual que muchas otras de sus marinas, presenta una paleta austera, en donde predominan las gamas del propio material que utiliza como soporte, enriquecida por toques blanquecinos diseminados en el espacio. En paralelo a estas masas de color blanco, se pueden ver algunos grafismos o pinceladas hechas con arrebatada gestualidad, en donde predominan los tonos cafés, al lado de otros más sepias.

El cuadro se compone de, al menos, tres ejes horizontales que sugieren los elementos básicos de una representación marina. Una masa cromática, que se introduce desde el costado izquierdo de la obra, hace las veces del espacio de tierra firme, franja de arena y vegetación (palmas que ascienden hacia lo alto y unos cuantos uveros de playa). Los elementos se ubican en una diagonal que funciona como la primera línea de horizonte.

A continuación, por encima de la faja costanera, se asoma, incandescente, la mancha acuática del paisaje, la cual culmina con  una insinuada elipse desde donde se divisa un conjunto montañoso.

Por último, el espacio atmosférico abierto, es creado con manchas y matices que surgen de la tela misma apenas intervenida con unos cuantos grafismos, y algunos tonos blancos.

Valoración

El valor patrimonial de una obra como El playón está sujeto a la cimera relevancia de Armando Reverón en el arte del país. En esta obra en particular, de 1942, se patenta la ruptura del maestro con los soportes nobles y su necesidad de transformarlo todo –soportes y pigmentos creados por él mismo a partir de ingredientes naturales- en elementos de su creación.

El playón exhibe, además de la utilización de la trama y la factura áspera del soporte como una fuente para incrementar calidades expresivas, la fuerza de los trazos y la soltura de un Reverón que reinterpreta los aspectos formales de la plástica.

El manejo de la luz y otros elementos compositivos que generan formas reconocibles a la distancia (y que lo acercan al impresionismo) proponen una visión abstracta y difuminada, pero específica, de su paisaje vital.

Por ello, diría Calzadilla: “El playón es una obra misteriosa, debido al clima psicológico que trans­mite la agitada atmósfera de un ocaso representado de manera sintética y gestual. En este sentido, los colores aplicados por Armando Reverón rehúyen toda intención realista, priorizando la actividad expresiva de la pincelada. La lectura de esta obra demanda un ejercicio de reconstrucción intelectual por parte del observador, quien podría interpretar los códigos abstractos que interesan al artista, más allá del universo objetivo que ha elegido como motivo”.

Ubicación

Galería de Arte Nacional. Avenida México, entre las estaciones Bellas Artes y Parque Carabobo del Metro de Caracas. Frente a Puente Brión, La Candelaria, Caracas.

Fuentes consultadas

Calzadilla, Juan. Armando Reverón. Editorial Armitano, 1979.

Calzadilla, Juan. Armando Reverón, sus obras. En vereda.ula.ve. http://vereda.ula.ve/juancalzadilla/assets/files/obras/armando-reveron/reveron-obras.pdf. Consultado el 27 de febrero de 2017.

Calzadilla, Juan. Pinturas ontológicas. http://vereda.ula.ve/gan/wp-content/uploads/2012/03/GAN_LIBROS_290312/GAN_150PinturasOntologicas_JuanCalzadilla_2012/GAN_150_Obras07_JuanCalzadilla_2012_97-106.pdf. Consultado el 27 de febrero de 2017.

Diccionario biográfico de las artes visuales en Venezuela, Galería de Arte Nacional.

Liscano, Juan. Testimonios sobre artes plásticas. Ediciones GAN, 1981.

Picón Salas, Mariano. Las formas y las visiones. Ediciones GAN.

Investigación realizada por Xiomara Jiménez

Anuncios