Anuncios
Lo más reciente

De visita en el Palacio

Como parte del evento Patrimonio, Democracia y Parlamento que organizaron IAM Venezuela  y la Escuela de Historia de la Universidad Central de Venezuela, se realizó una visita guiada por la sede del Palacio Federal Legislativo. La mayoría de los asistentes coincidió en que todos los venezolanos debería ir, al menos una vez, al Capitolio.

Fotografía Luis Chacín.

Fachada sur, Palacio Federal Legislativo. Caracas. Foto Luis Chacín

Fotografía Luis Chacín.

Visita guiada al Palacio Federal Legislativo.Foto Luis Chacín

Hecilia Garnica. 14/02/2017

El Palacio Federal Legislativo luce como una isla, como un pequeño oasis en medio del desierto. El patio central es un amplio jardín con chaguaramos y palmeras, que rodean la fuente escultural, contratada y elaborada en Inglaterra.

Tras las rejas que demarcan el edificio, sede del Poder Legislativo de Venezuela, hay un mundo oculto. Salones monumentales, grandes obras de arte, relatos, historias, anécdotas. Y como bien señala Peter Mendoza, historiador y guía en la Asamblea Nacional, hay una energía que se siente y respira en los pasillos, corredores y pasajes del Palacio. Hay que estar allí para apreciarlo.

La mayoría de los visitantes que acudió al Capitolio, como  parte del evento Patrimonio y democracia: el compromiso ciudadano con la memoria, que organizaron IAM Venezuela (una plataforma de la fundación Arts Connection) y la Escuela de Historia de la Universidad Central de Venezuela, nunca antes había estado en el Palacio. Apenas tenía referencias de la sala de sesiones de la Asamblea Nacional donde se producen los controversiales debates, mucho de ellos televisados.

María Luisa Rodríguez es una de ellas. Se identificó como “expdvsa”, una empleada que durante 23 años trabajó en la empresa estatal de Petróleos de Venezuela. Aunque no pudo asistir al foro que se realizó el martes 7 de febrero en la UCV, sí quiso ir a la visita guiada porque nunca antes había recorrido el Palacio.

“Solo desearía que la historia de Venezuela la contaran en la escuela como se puede aprender en estas visitas. Las anécdotas contadas por el arquitecto Luis Guillermo Marcano, Coordinador de la Maestría de Conservación y Restauración de Monumentos de la Facultad de Arquitectura de la UCV y fundador de la Oficina Técnica del Palacio Federal Legislativo, tienen un gran valor. No hay manera de conocer esas referencias en los libros”, dijo Rodríguez con evidente entusiasmo.

En efecto, Marcano contó detalles nunca antes revelados sobre la restauración del Salón de los Escudos en el que hay un gran lienzo alegórico de Pedro Centeno Vallenilla que se titula “Venezuela recibiendo los símbolos del escudo nacional”.

Fotografía Luis Chacín.

Salón de Los Escudos. Palacio Federal Legislativo, Caracas . Foto Luis Chacín

El Salón de los Escudos fue creado durante el gobierno de Marcos Pérez Jiménez en 1954, justamente donde funcionó la Corte Federal. Desde sus primeros días fue concebido como salón protocolar. Según los expertos, Centeno utilizó en la obra una concepción renacentista que propicia una continuidad entre el salón y el cuadro, lo que se evidencia cuando se observan los colores originales, el techo y el mobiliario. Las paredes tienen un azul turquesa muy particular y en el cuadro predominan los tonos pasteles.

La restauración del Salón de los Escudos fue documentada en cada uno de sus pasos, lo que le imprime un sello de calidad comparable con las restauraciones que se han ejecutado en la Bóveda de San Silvestre en Roma o de la Iglesia de la Santísima Anunciación de Florencia.

Durante esos días de la restauración, en 1997, Marcano invitó a Beatriz Veit-Tané, cuyo nombre real es Aura Beatriz Correa Casanova de Rondón, sacerdotisa de María Lionza del municipio Urachiche del estado Yaracuy, catalogada por el Instituto de Patrimonio Cultural, como un Bien de Interés Cultural.

La figura femenina central de la obra de Centeno Vallenilla estuvo inspirada en Veit-Tané y por esa razón Marcano la invitó porque quería conocer detalles de ese proceso. Ella contó en qué lugar el artista le pidió que posara y cuántos días se tomó para reproducirla.

Relatos como este repitió a lo largo del recorrido el profesor Luis Guillermo Marcano, lo que hizo que esta visita fuera muy especial para los asistentes, la mayoría vinculados a la UCV, a través de la Escuela de Historia o la Facultad de Arquitectura, aunque también había estudiantes de otras casas de estudio o profesionales de otras disciplinas.

Por ejemplo, en la sala de sesiones de la AN, Marcano recordó una anécdota muy curiosa. Contó que mientras se hacía la restauración se dio cuenta que las rejas de los balcones, cubiertas por unos listones de madera, tenían hasta entonces unas formas muy sinuosas. Este comentario llegó a oídos del entonces presidente de la Cámara de Diputados, Ramón Guillermo Aveledo, quien ordenó a un grupo de obreros que las descubrieran para que todos pudieran ver las rejas.

Fotografía Luis Chacín.

Salón de sesiones del Palacio Federal Legislativo. Fotografía Luis Chacín

 

Apenas se dio cuenta de lo que había ocurrido, Marcano irrumpió en la oficina de Aveledo muy disgustado. “De allí surgió una gran amistad que aún perdura. El me ofreció disculpas. Creía que había tomado una buena decisión cuando pidió que retiraran la madera que cubría las rejas. Resulta que cuando se trabaja en patrimonio se pueden hacer añadidos, pero nunca es bueno retirar elementos en una estructura porque pueden llegar a ser irremplazables”.

Otras salas

La visita fue guiada por el historiador Peter Mendoza, y complementada por el historiador Alberto Navas Blanco y el arquitecto Luis Guillermo Marcano.

Esta visita se inició en el Salón El Tríptico, el cual fue construido, y así funcionó por algunos períodos, para el despacho del Presidente de la República. Actualmente, de acuerdo con la tradición, sirve de sala de recepción cuando el Primer Mandatario y su comitiva visitan el Palacio. Debe su nombre a un cuadro tríptico con motivos bolivarianos, realizado por Tito Salas. El primero es el Juramento en el Monte Sacro de Roma; al centro, El paso de Los Andes; y a la derecha, la Muerte del Libertador en Santa Marta, Colombia.

Fotografía Luis Chacín.

Salón El Tríptico, Cuerpo Norte, obra de Tito Salas. Palacio Federal Legislativo, Caracas . Fotografía Luis Chacín.

Debajo de la gran obra de Tito Salas se exhiben las constituciones de Venezuela, desde la primera en 1830 hasta la vigente, de 1999. También reposan las disposiciones transitorias y las enmiendas.

Luego sigue en la visita el monumental Salón Elíptico, que es el que más asombro genera y el que activa el espíritu de fotográfico de los asistentes. Allí abundan los selfie y las fotos al lienzo ovalado de la Batalla de Carabobo. Se permite que los visitantes se acuesten sobre la alfombra roja para hacer mejores tomas.  

El Salón Elíptico está situado en el ala norte del Palacio Federal, y deriva su nombre de su forma elíptica. Está formado por tres salones, separados por dos grandes arcos, rematados por una cúpula oval de 26 metros de eje mayor, y 13 de eje menor.

Los salones tienen los nombres de los colores nacionales: Salón Amarillo, Salón Azul y Salón Rojo. En éstos se encuentran valiosas reliquias históricas como el Arca que contiene el libro de Actas del Primer Congreso. Allí se aprecia el Acta del 5 de julio de 1811. En sus paredes se exhiben, entre otros, el retrato de Simón Bolívar, pintado al natural por el artista peruano José Gil de Castro en 1825; el lienzo de la Batalla de Carabobo, elaborado por el pintor venezolano Martín Tovar y Tovar, cubre todo el interior de la cúpula del Salón Azul, los retratos de próceres militares y civiles que lucharon por la Independencia, y los cuadros épicos de las batallas de Boyacá, Ayacucho y Junín, los cuales ocupan sus paredes y plafones. También el famoso óleo de Martín Tovar y Tovar con la escena de la firma del Acta de Independencia, ubicado en la pared este del Salón Rojo.

Peter Mendoza explicó que allí se hicieron reuniones de alto nivel, cuando aún no existía Miraflores. Por ejemplo, se hizo la transmisión de mando de Eleazar López Contreras a Isaías Medina Angarita en 1941, y también se escenificaron grandes bailes de la época.

Fotografía Luis Chacín.

Salón Elíptico. Foto Luis Chacín

Fotografía Luis Chacín.

Batalla de Carabobo, de Martín Tovar y Tovar. Salón Elíptico, Palacio Federal Legislativo, Caracas . Foto Luis Chacín

Pensar en la preservación 

Mayerling Zapata, profesora de la Escuela de Historia y una de las organizadoras del evento, comentó estar gratamente sorprendida porque al foro acudieron docentes y estudiantes de Medicina, Geografía, Artes, Psicología, Bibliotecología, empleados de la Asamblea Nacional, del Museo de Ciencias, de la Biblioteca Nacional, es decir de distintas especialidades.

“Yo espero que esto sea el inicio de otras alianzas con IAM Venezuela porque sentimos que estos espacios de reflexión son necesarios”.

Para Chrismerly Berríos, licenciada en Historia y estudiante de Comunicación Social en la UCV, es muy importante entender lo que significa la restauración de nuestra obra patrimonial. “No se trata de agarrar un cuñete de pintura y pintar una pared. Tenemos que pensar en la valoración de la pieza, en la preservación”.

Ella nunca había recorrido el Palacio Legislativo y cree que todos los venezolanos deben ir, al menos, una vez al Capitolio. “Debemos conocer nuestras instituciones. Yo cambié una clase de periodismo que me encanta por venir a la AN”, dijo.

Zobeida Ortega, socióloga e investigadora del patrimonio inmaterial, lamentó no haber llevado a su hijo adolescente a la visita. Sabe que él lo hubiera disfrutado más que ella.

Los profesores Navas y Marcano creen que estos espacios de reflexión, de divulgación del conocimiento son necesarios y útiles. Ambos creen que la información del patrimonio debe ser replicada porque muchas veces no llega a donde debe llegar.

Derbys López, otro de los visitantes y presidente de la Fundación de Historia, Ecoturismo y Ambiente, señaló que solo hasta el momento que culminó el recorrido constató que era posible hacerlo, Pensó que ese espacio estaba ajeno al ciudadano común y ese día comprobó que no es así. Que las puertas del Palacio están abiertas para quien desee recorrerlas.

Marianela Malaver, tesista de la Escuela de Historia, cree que el tema de patrimonio está subvalorado y por eso cree que espacios de reflexión como el foro y la visita guiada son importantes. “Tenemos que contribuir al fortalecimiento del sistema democrático”, dijo.

Fotografía Luis Chacín.

Visita guiada al Palacio Federal Legislativo, Fotografía Luis Chacín.

Video de la visita al Palacio Federal Legislativo

Anuncios
A %d blogueros les gusta esto: