Ánimas del Purgatorio de Petare

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Nombre:   Ánimas del Purgatorio.

Autor: Anónimo.

Año: Segunda mitad del siglo XVIII

Tipo de patrimonio cultural: Tangible/Mueble.

Administrador custodio o responsable:  Iglesia Dulce Nombre de Jesús de Petare / Actualmente resguardada en la Casa Parroquial de Petare

Historia
Descripción
Valoración
Situacion Actual
Ubicación
Fuentes consultadas

Historia

Poco se sabe del origen e incluso de la ubicación original de dos singulares piezas que hoy resguarda la Casa Parroquial de Petare, en Caracas. Se trata de un par de relieves en forma de óvalo que representan las ánimas del Purgatorio, un tema frecuente en la iconografía colonial venezolana. A medio camino entre un lienzo y una escultura, constituyen un objeto transportable y relativamente autónomo pero necesariamente vinculado a un contexto arqueológico mayor. Estas piezas podrían haber formado parte de un retablo o capilla dedicada a las ánimas del purgatorio, pues a finales del siglo XVIII –fecha que otorgan varias fuentes para los relieves– esta devoción era muy popular, expresándose en numerosos altares dotados de imágenes, con la intención de promover el culto y generar arrepentimiento entre los fieles (1).

Un intento por rastrear la presencia de esta devoción en la Iglesia del Dulce Nombre de Jesús de Petare en tiempos de la colonia nos guía naturalmente al registro de la visita pastoral que realizara el Obispo Mariano Martí a esta parroquia en 1772. En el libro dedicado a los inventarios se menciona que el sagrario del templo se encontraba en el altar dedicado a San Miguel y las ánimas (2). De igual modo, se especifica que dicho altar “tiene un cuadro grande de San Miguel y las Ánimas, en él se halla el sagrario donde se da la comunión, tiene frontal, aras, manteles” (3). En páginas posteriores se registra la existencia de “un cuadro grande con marco negro y amarillo del altar de Ánimas en su pedestal de madera pintada” (4), y entre los libros se cuenta el “de las ánimas hecho el año 1759” (5). Si bien este recuento no profundiza más en la descripción del altar ni menciona la existencia de los relieves que nos ocupan, lo que sí queda claro es la existencia de la devoción a las ánimas en la parroquia petareña para finales del siglo XVIII. La importancia de la misma queda también evidencia no sólo en el hecho de poseer un altar independiente sino en el de jugar un rol protagónico dentro del espacio litúrgico al alojar el sagrario para la comunión.

Descripción

Los relieves de Ánimas de Petare están realizados en madera de cedro tallada y policromada. Lo habitual en este tipo de piezas es que las figuras se tallen de modo independiente y luego sean adheridas al plano que sirve de soporte y fondo de la composición. Ambos presentan forma ovalada y las mismas dimensiones. El conjunto responde al tema iconográfico de las ánimas en el Purgatorio, en el que se representan miembros de los diferentes poderes de la sociedad purificando sus pecados entre las llamas. En el caso que nos ocupa, uno de los relieves muestra –de izquierda a derecha– un clérigo de perfil y en posición orante con la mirada al cielo; a su lado, una mujer arrepentida con el cabello suelto y la mirada baja mientras se cubre el pecho desnudo con los brazos. Le siguen un joven con expresión de angustia que mira al frente y un anciano con los ojos cerrados en oración y apoyando el rostro sobre sus manos entrelazadas.

En la segunda pieza puede observarse –también de izquierda a derecha–, a un hombre de color que viste una camisa blanca, porta un rosario y un escapulario en su cuello y extiende la mano sosteniendo un objeto imposible de identificar por haberse fracturado. Lo acompañan un fraile de perfil con el rostro elevado, otro clérigo de frente con expresión ensimismada y una monja que dirige su rostro al cielo con la mirada perdida. Los personajes aparecen entre las llamas, representados a medio cuerpo algunos y otros mostrando solamente el rostro. El fuego ha sido trabajado en relieve sobre las figuras y algunas zonas del fondo, mientras que en el resto de la composición se insinúa únicamente gracias a la policromía, creando una atmósfera evanescente de vapor, humo y luminiscencia.

El marco que remata cada obra parece formar parte del soporte, quizás haya sido tallado sobre la misma madera o modelado en una pasta de yeso. Actualmente presenta una policromía que imita el patrón decorativo del mármol; se trata evidentemente de una intervención reciente por cuanto las reproducciones de la década del setenta que ofrece Carlos Duarte en su libro Historia de la escultura en Venezuela. Época colonial muestran los marcos con un aspecto muy diferente, tanto en policromía como en integridad (grietas, curvaturas, etc.).

Valoración

Los relieves de Ánimas de Petare constituyen un caso excepcional desde un punto de vista técnico, iconográfico e histórico-social. En primer lugar, se trata de uno de los ejemplos más representativos de la técnica del alto relieve dentro del arte colonial venezolano (6), en el que predominan las pinturas o las esculturas. Son pocos los relieves que se conservan hasta el día de hoy, y menos aún con la elevada calidad técnica que se aprecia en este caso.

Por otra parte, si bien la devoción a las ánimas del Purgatorio durante la colonia legó una importante cantidad de imágenes sobre el tema, son escasas las representaciones en las que aparezcan únicamente las ánimas -como en los relieves de Petare-, siendo lo más común que estén acompañadas de un intercesor como San Miguel, la Virgen o algún santo (7). En ese sentido, las piezas en cuestión constituyen un caso particular dentro de la iconografía predominante, aunque este hecho pudiera apoyar la tesis de que dichos relieves hayan funcionado como complemento de otra composición mayor o dentro de un espacio junto a otras imágenes vinculadas al tópico.

Finalmente, estas piezas constituyen un aporte a lo que se considera la iconografía del mestizaje venezolano, al integrar a un negro o mulato entre los personajes en proceso de purificación en el purgatorio (8). La igualdad a la que apunta la escatología cristiana y sus posibilidades de condena o salvación incluye aquí a la comunidad afrodescendiente, lo que aporta datos interesantes en lo referente a la condición de este colectivo en la sociedad colonial y su rol en las representaciones.

Sumado a todo ello, las piezas dan cuenta del arraigo de la devoción a las ánimas en la comunidad de Petare para finales del siglo XVIII, así como de la relevancia de la misma a juzgar por la envergadura y calidad de estos objetos. Atestigua, asimismo, la calidad de la producción local y la conciencia acerca del potencial expresivo de la imagen con fines religiosos.

Situación Actual

En una visita realizada en el mes de junio de 2016 se pudo tener acceso a ambos relieves, actualmente resguardados en la Casa Parroquial de Petare. A simple vista las piezas se encuentran en buen estado de conservación y su integridad permite apreciar de modo coherente la composición y el grado de trabajo técnico que posee la pieza. Como ya se señaló en líneas anteriores, el personaje de color que se encuentra en uno de los óvalos parece haber estado sosteniendo en su mano algún objeto que se fracturó, con su consecuente extravío. La capa pictórica presenta algunos desprendimientos de material, seguramente debido al almacenamiento o la manipulación fuera de un ámbito de exhibición estable.

Asimismo, las piezas presentan evidencia de haber sido intervenidas a nivel de pigmento, debido a las diferencias que se pueden observar al comparar su aspecto actual con las fotografías que presenta el libro Historia de la escultura en Venezuela. Época colonial de Carlos Duarte, publicado en 1979. Los faltantes de pintura evidentes en estas últimas no coinciden con las actuales, la policromía de los personajes se diferencia de modo radical –especialmente en el encarnado, cuya cualidad brillante parece haberse perdido-, mientras que el marco ha sido pintado con motivos que imitan el mármol, una decoración también ausente en la imagen disponible de los años setenta.

Ubicación

Casa Parroquial de Petare, Calle El Vigía, Casco Histórico de Petare, Caracas, Municipio Sucre, Estado Miranda, Venezuela.

Fuentes consultadas

(1) Rodríguez Nóbrega, Janeth. «El purgatorio en la pintura barroca venezolana: iconografía y discurso» en EscritoS en arte, estética y cultura. Universidad Central de Venezuela; Escuela de Artes, Caracas,  III Etapa, n° 21-22, enero-diciembre 2005, p. 196ss.

(2) Martí, Mariano. «Petare» en  Documentos relativos a su visita pastoral de la Diócesis de Caracas (1771-1784). Tomo III. Inventarios. Caracas, Academia Nacional de la Historia, 1998, p. 210.

(3) Idem, p. 211.

(4) Idem, p. 226.

(5) Idem, p. 214.

(6) Duarte, Carlos. Historia de la escultura en Venezuela. Época colonial. Caracas, Ediciones J. J. Castro y Asociados C. A., 1979, p. 23.

(7) Rodríguez Nóbrega, Janeth. Ob cit.,  pp. 201-202.

(8) Parra, William. Mestizos y mestizaje en la iconografía colonial venezolana. Caracas, Editorial El perro y la rana, 2006., p. 73.

Entrevista a Amelia Rodríguez (Custodia de la imagen del Niño Jesús de Petare), realizada el sábado 4 de junio de 2016, Iglesia Dulce Nombre de Jesús, Petare, Caracas.

Entrevista a Néstor Seijas (Custodio de la imagen del Niño Jesús de Petare), realizada el sábado 4 de junio de 2016, Iglesia Dulce Nombre de Jesús, Petare, Caracas.

 

Investigación realizada por Rigel García.

 

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