Iglesia ortodoxa rumana San Constantino y Santa Elena

Foto: Alejandra Suárez.

Foto: Alejandra Suárez

Nombre: Iglesia de San Constantino y Santa Elena.

Año:  1999.

Autores: Artesanos rumanos de Maramures, Rumania. Frescos de la iglesia pintados por Titiana Nitu Popa y  Mihaela Profiriu.

Tipo de patrimonio cultural: Tangible/Inmueble.

Administrador custodio o responsable:  Iglesia ortodoxa rumana en Venezuela.

Historia
Descripción
Valores patrimoniales
Situación actual
Ubicación
Fuentes consultadas

Historia

Las iglesias de madera de la región de Maramures son una expresión arquitectónica popular con influencia gótica propias de esa zona durante los siglos XVI y XVII. Ocho iglesias de madera ubicadas en Maramures han sido declaradas Patrimonio Mundial por la Unesco en 1999. 

La iglesia de madera que existe en Venezuela fue donada por la iglesia ortodoxa y el gobierno de Rumania a la comunidad rumana en Venezuela, que se asentó a partir de la Segunda Guerra Mundial. Toda la madera llegó a Caracas desde Rumania. En 1999 la iglesia fue armada sin clavos ni pegamento, en un terreno del municipio El Hatillo de Baruta, su ubicación actual.

El entonces alcalde de Chacao, Cornelio Popesco, fue el impulsor de esta construcción religiosa junto con los integrantes de la comunidad rumana venezolana. Para el momento, se estimaba que 120 familias venezolanas de origen rumano practicaban la religión ortodoxa.

Las artistas rumanas Titiana Nitu Popa y  Mihaela Profiriu se trasladaron a Caracas para pintar los frescos que tiene la iglesia en su interior. Los frescos se llevaron a cabo en 11 meses.  De acuerdo con el sacerdote Vasili Lungenau, párroco de la Iglesia San Constantino y Santa Elena, ambas pintoras son rumanas y viven actualmente en Estados Unidos.

Descripción

La iglesia fue construida en su totalidad de madera (roble y abeto), siguiendo la tradición de Maramures. Fue ensamblada con la técnica conocida como “cola de golondrina”, que se hace encajando la madera cortada de modo que hacia su extremo se va ensanchando como una cola de golondrina en una muesca hecha de la misma forma de otro madero.

La estructura tiene 40 metros de altura; no posee clavos, ni pega alguna. El techo está compuesto por  60 mil tejas de madera en forma de escama de pescado. Toda la iglesia fue armada por ocho artesanos rumanos durante un año y medio, de acuerdo con la información suministrada por el sacerdote Lungenau.

En el interior del recinto, que consta de una sola nave pequeña, la madera está pintada con imágenes al óleo. Posee una pared con cuadros religiosos grabados en plata, típico de las iglesias ortodoxas rumanas. Tanto el techo como las paredes están cubiertos por las pinturas de las artistas Titiana Nitu Popa y  Mihaela Profiriu. En la cúpula del techo hay una representación de la Virgen de Coromoto, que fue incluida como homenaje a Venezuela.

Valores patrimoniales

De acuerdo con el sacerdote Vasili Lungeanu, esta iglesia es única en su estilo en Suramérica. En el resto del continente americano, solamente en Chicago hay otra del mismo tipo. Las demás iglesias de este tipo se encuentran en la región de Maramures, Rumania.

En la justificación que hace la Unesco para incorporar como patrimonio mundial a las iglesias originales de Maramures, se destaca entre sus valores que son “ejemplos destacados de la arquitectura religiosa popular de madera resultante del intercambio de tradiciones religiosas ortodoxas con influencias del gótico (…) que muestran un alto grado de madurez y de artesanía habilidades artísticas”.

El sacerdote Lungeanu ha pedido que la iglesia ortodoxa rumana de Caracas se declare patrimonio cultural por ser única en su estilo en Venezuela y poseer un método de construcción singular; sin clavos ni pegamento.

Situación actual

Luego de la visita realizada por IAM Venezuela en agosto de 2016 se pudo conocer que la iglesia presenta filtraciones en el techo. Las reparaciones requieren de un material que no se consigue en el país. Hay mucha humedad dentro del recinto debido al clima tropical de la zona.

La iglesia no recibe donaciones de ningún organismo público. Los aportes económicos particulares y privados que recibe no son suficientes para su reparación.

El sacerdote ha tratado de gestionar la declaratoria de patrimonio para garantizar su mantenimiento  y también ha solicitado ayuda al gobierno de Rumania, pero sus gestiones todavía no han tenido respuesta positiva.

Ubicación

Urbanización La Lagunita, El Hatillo, estado Miranda, Venezuela.

Fuentes consultadas

Entrevista realizada al sacerdote Vasili Lungenau, encargado de la Iglesia San Constantino y Santa Elena, el 1ro de agosto de 2016.

Brassesco, Javier. “Plantean que iglesia rumana de madera sea declarada patrimonio”, en El Universal, 24 de abril de 2013,  http://www.eluniversal.com/caracas/130424/plantean-que-iglesia-rumana-de-madera-sea-declarada-patrimonio#.UXfyQviJ7tE.twitter, consultado el 2 de julio de 2016.

Cruz Salazar, Beatriz. “Un pedazo de Rumania se esconde en El Hatillo”, en El Universal, 23 de mayo de 2011, http://www.eluniversal.com/2011/05/23/un-pedazo-de-rumania-se-esconde-en-el-hatillo.shtml, consultado el 1 de julio de 2016.

Unesco. Wooden Churches of Maramureş, World Heritage List, 1999. http://whc.unesco.org/en/list/904, consultado el 3 de julio de 2016.

 

Investigación realizada por Alejandra Suárez.