Colección Síntesis de las Artes Mayores (1950 – 1957)

Descripción
Valoración
Conservación
Plano de ubicación de las obras
Fuentes consultadas

Descripción

La Colección Síntesis de las Artes Mayores de la Ciudad Universitaria de Caracas está compuesta por 107 obras de arte imaginadas por 24 artistas plásticos (10 artistas extranjeros y 14 nacionales) de renombre internacional, que junto al arquitecto Carlos Raúl Villanueva colaboraron en la definición artística de todo el conjunto de la Ciudad Universitaria de Caracas.

Las obras, pertenecientes a esta colección cerrada, están dispuestas en ocho de las diez zonas funcionales (22 emplazamientos específicos) que completan los diversos grupos de edificaciones dentro de todo el campus universitario.

Bajo la curaduría de Carlos Raúl Villanueva, toda la colección de arte que conforma el Patrimonio Artístico de la Ciudad Universitaria de Caracas, y de todos los venezolanos, fue concebida según las premisas del Proyecto “Síntesis de las Artes Mayores”:

De acuerdo a la investigación realizada por el Dr. Juan Pérez Hernández, Conservador Jefe de Obras de Arte en el COPRED, “en la Universidad Central de Venezuela, con la creación de la Ciudad Universitaria de Caracas y el Proyecto Síntesis de las Artes, del arquitecto Carlos Raúl Villanueva, se genera la primera colección de arte moderno en el país, cargada de autenticidad, perdurabilidad y universalidad. Sellando con ello un momento histórico sin precedentes para la humanidad, debido a la máxima expresión de cada una de las propuestas plásticas de vanguardia de los artistas que le acompañaron en la gran tarea de integrar y sensibilizar al hombre. El Maestro Villanueva, en el desarrollo de su creación arquitectónica, urbana, artística y de paisajismo, define un nuevo planteamiento estético, donde la razón y la noción de espacio, tiempo y movimiento, son vitales para la presencia del hombre en la sociedad”.

En este esfuerzo conjunto, el arquitecto y los artistas se comprometen con una posición fundamentada en el conocimiento de su responsabilidad social como creadores de una obra, cuya inspiración y último propósito es para el Hombre en sí mismo. Tal posición se confirma en el gran respeto devoto hacia la escala humana que se hace evidente a través de toda la obra arquitectónica.

El uso del espacio transformando elementos extraídos de la arquitectura colonial venezolana, tales como colores brillantes, ventanas de celosía para la ventilación, jardines internos de copiosa vegetación tropical, combinados con el uso de nuevos materiales y la presencia de una estética moderna, permite la creación de espacios particulares donde la inspiración poética de la arquitectura se beneficia de un lugar climático e iluminado.

“He buscado por un sistema donde el patio se soporte como placer natural, en términos de reforzar la luz que juega con las flores a través de los jardines. Esta es una lección de la Colonia.”

C. R. Villanueva, «La Síntesis de las Artes»

Con la Síntesis, Villanueva pretende abrir la arquitectura individualista y cerrada para dialogar con expresiones artísticas que, despojadas también de su formato delimitador, alcancen juntas la experiencia única de estar recorriendo, lo que Isabel Jahn asocia como “una especie de gran catedral”, donde se conjugan diferentes formas de creación, utilizando las mismas técnicas tradicionales, o bien retomándolas para crear con elementos contemporáneos, nuevas espiritualidades.

La obra de arte y la arquitectura en este caso comparten la luz, el color y una continuidad de la línea que viene a revelarse en algunas curvas y sinuosidades para destacar la sensualidad que hace diferente la transición de un espacio a otro.

Así, de una manera espiritual, pareciera que Villanueva armara el espacio, pues “su visión de la Síntesis de las Artes, no puede ser explicada en teoría. Corresponde a un proceso interior de Villanueva, de selección intuitiva que supo percibir cada escultura rodeada de su espacio arquitectónico, y cada una de sus creaciones espaciales enaltecida y definida por una obra de arte. La intuición perceptiva convence por lo sentidos o no convence de manera alguna”. Moholy – Nagy. “Carlos Raúl Villanueva y la Arquitectura en Venezuela”. Pag. 90.

En la Plaza Cubierta, la luz es sometida a la metamorfosis de las formas, luz de presencias desvaneciéndose, luz del amanecer, del atardecer, de la noche. Aparece así el centro de lo que nos interesa: Villanueva otorgó un sentido a la belleza que se somete a los cambios del tiempo en el espacio, pues tal y como él mismo insistía: “todo se fundamenta en esa arquitectura que no cansa porque es fuerte, sencilla y sincera”.

Valoración

El valor patrimonial de la Ciudad Universitaria de Caracas, de la Colección Síntesis de las Artes Mayores y de cada una de las obras que la conforman, conlleva un compromiso de preservación para las futuras generaciones, ya que reúne un complejo grupo de valores que la definen y la catalogan como hito arquitectónico, hecho histórico, producto artístico y fuente documental; la versatilidad y las cualidades intrínsecas de la Colección determinan su carácter y la reconocen como tal.

Entre los principales valores que se pueden destacar se encuentran:

Valor de Autenticidad: Los objetos que la conforman poseen carácter original y único.

Valor Documental: Reúne un sin número de información y material documental de toda índole que refieren a su vida.

Valor Artístico: Representativo de las cualidades presentes en su urbanismo, en sus edificaciones y en cada una de las obras de arte; manifestaciones del genio creador humano.

Valor Plástico: Otorgado por el tiempo y por las actuaciones anteriores y posteriores que los artistas integrantes de la Colección han creado y establecido, incrementando así mismo el prestigio que actualmente posee la Colección.

Valor Testimonial: La Colección es vivo exponente de los anhelos del Movimiento Moderno en Venezuela, que buscó alcanzar ese mundo ideal, poético y perfecto para todos los hombres, donde llegarían, finalmente y por igual, a la evolución cultural que les permitiría disfrutarlo y entenderlo. Evidencia también la transición cultural entre el Arte Figurativo hacia el Abstraccionismo Geométrico venezolano.

Si bien el propio Villanueva afirma que “es la creación de un nuevo organismo arquitectónico-escultórico-pictórico, donde no se advierte la menor indecisión, donde no se nota ninguna grieta entre las distintas expresiones”, los formatos, las técnicas, los materiales y la ubicación definitiva de las obras seleccionadas por el arquitecto, han permitido detectar “categorías” en el propósito original de la integración de la Colección. El gran colaborador de Villanueva, Juan Pedro Posani, así lo hace saber:

“En la práctica de su realización, el ensayo produjo consecuencias y experiencias inesperadas. Tres categorías de obras podrían configurarse: la de esculturas y murales completamente exentos de toda relación intencional con el espacio en el cual quedan ubicados, la de las obras cuya función es básicamente “decorativa”, en el buen sentido antiguo del término, y la de las que, de alguna manera, han resultado integradas en el contexto arquitectónico”.

“En el primer renglón – es el caso, en la Ciudad Universitaria, de la escultura ‘Maternidad’ de Lobo y del ‘Amphion’ de Laurens – se plantea la circunstancia relativamente simple de formular una ambientación para una obra determinada, preexistente al espacio y que a éste determina y califica…” “…es lo que ocurrió en el caso de la hermosa obra de Jean Arp, el ‘Pastor de Nubes’. Esta ya existía, en maqueta reducida, en el taller del escultor y fue escogida por Villanueva para ser ampliada, fundida y ubicada en la Plaza Cubierta. Después de varios ensayos, quedó donde está ahora, con un mural de Manaure de ‘background’ e iluminada por el pequeño patio, diseñado expresamente para esa escultura”.

En la segunda categoría se inscribe la mayoría absoluta de los murales de artistas nacionales y extranjeros. Con mayor o menor suerte, Otero, Manaure, Barrios, Carreño y Valera, enrostran la vieja lucha de intervenir en planos y volúmenes, confirmándolos, acentuándolos, corrigiéndolos o deformándolos, con la esperanza, acertada o no, de establecer, al final, una nueva alianza con lo construido. Se trata, vale la pena repetirlo, de lo que Marta Traba ha calificado como ‘el virus de la utopía progresista’ que conduce como consecuencia inevitable a un acentuado decorativismo. Sería mejor en estos casos no hablar de ‘integración’ o ‘síntesis’, ni de ocultar detrás de mucha argumentación de lo que realmente se trata: del bueno, viejo, hermoso e intrascendente ejercicio de la decoración”.

“En la tercera categoría, resalta sobrada y justamente la experiencia amplia y audaz del Aula Magna… ingeniero, artista y arquitecto hallaron en la gracia monumental del gran espacio interno de este edificio el punto de convergencia donde anudaron sus conocimientos y sus intuiciones y sus alegrías. Newman, Calder y Villanueva armaron juntos – como quienes, desde diferentes disciplinas, cooperan a la construcción de un nuevo y extraño instrumento musical – el gran artefacto que navega por el sonido y amplifica los acontecimientos como pocos edificios en el pasado de la arquitectura latinoamericana lo han hecho. Se trata, sin embargo, de una experiencia a todas luces excepcional”.

Conservación

Aspectos sobre la conservación de la Ciudad Universitaria y de la Síntesis de las Artes Mayores.
Tal como explica Pérez Hernández, “con la creación de la Ciudad Universitaria de Caracas, también se inició en 1950 la Síntesis de las Artes Mayores, sellando de forma trascendental la plástica nacional e internacional, en virtud de su alto contenido, tanto en la concepción de las obras de arte, su planteamiento plástico y estético, como en la confrontación de cada propuesta plástica en los espacios del complejo arquitectónico”. Aunque su máximo esplendor se logra entre 1953 y 1957, el proyecto no fue concluido en su totalidad. Transcurridos más de 60 años de su creación, la vida de estas obras (tanto las edificaciones, obras murales y escultóricas), ha sufrido las inclemencias del uso y abuso del hombre, así como el embate de las condiciones ambientales a las que se encuentran expuestas. También ha sucedido que muchos de los espacios donde fueron ubicadas las obras, se sacrificaron en nombre de nuevas funciones de uso que satisfagan necesidades académicas, como consecuencia del crecimiento vertiginoso de la población universitaria.

Luego de pasar por varias gestiones rectorales, equipos organizados de profesionales y planes en favor del reconocimiento y protección de la Ciudad Universitaria de Caracas, en las décadas de los 70 a los 90, el 26 de julio de 2000 se crea el Consejo de Preservación y Desarrollo COPRED UCV, a raíz del ingreso del conjunto a la Lista de Patrimonio Mundial de la UNESCO. Para ostentar el rango, es condición sine qua non, que el bien patrimonial cuente con un ente gestor local, especializado en su mantenimiento y que asegure su buen estado de conservación. Una vez instaurado como órgano central, el COPRED UCV funciona adscrito al Rectorado de la Universidad Central de Venezuela, y su misión principal es: “velar y preservar los valores excepcionales existentes en los distintos componentes patrimoniales, en consecuencia con los potenciales de crecimiento y desarrollo armónico que constituye la totalidad de los bienes que conforman ese patrimonio, atendiendo a sus condiciones individuales, y a la interacción que entre ellos pueda establecerse”. Reglamento del COPRED UCV. Pag. 3-4.

La Síntesis de las Artes Mayores de Carlos Raúl Villanueva, forma sin duda, uno de los más valientes logros de las filosofías arquitectónicas concretadas en nuestro siglo. Isabel Jahn, en su reflexión “La Conservación de las obras de arte de La Ciudad Universitaria De Caracas: Una Imposible Disociación con El Marco Arquitectónico”, respecto a la sostenibilidad de este bien, apunta lo siguiente:

Su conservación debe estar dirigida tanto al estudio de la masa estructural de las edificaciones, como a los elementos constructivos de las obras de arte, con el fin de mantener la unidad estética y la lectura histórica. Concebida originalmente, como un diálogo posible. Articulado por la naturaleza y disfrutado por el hombre. Ninguno de los parámetros o lineamientos de la filosofía preventiva, conservadora o restauradora son aceptadas, y menos aplicadas, si no existe una verdadera conciencia del valor de este conjunto de asimilaciones e imágenes de una época de nuestra historia cultural. La ausencia de una política razonada sobre la importancia de la conservación y la necesidad de incorporar el campo científico en pro de la perpetuidad de la Síntesis, hacen prioritaria la toma de acciones dirigidas tanto a la concientización de la relación arte-arquitectura, como de la aplicación de nuevas metodologías para presentar a generaciones futuras una muestra de este patrimonio nacional que pretende, merecidamente, perdurar como patrimonio universal.

Plano de ubicación de las obras

Plano de ubicación de las Obras de Arte de la Ciudad Universitaria de Caracas. Referencia: Plano de Ubicación de las Obras de Arte de la Ciudad Universitaria de Caracas. Elaborado por Shyrley Pineda.

Plano de ubicación de las Obras de Arte de la Ciudad Universitaria de Caracas. Referencia: Plano de Ubicación de las Obras de Arte de la Ciudad Universitaria de Caracas. Elaborado por Shyrley Pineda.

Fuentes consultadas

Moholy – Nagy. “Carlos Raúl Villanueva y la Arquitectura en Venezuela”. Pag. 90.

Fuente
Dossier informativo Copred (fragmento).
Agradecimiento por la gestión de la información: Luisa Palacios, Directora del Copred; Alma Ariza, Jefa de División Promoción y Apropiación Social.

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